Agente del ICE que Disparó y Mató a Renee Good Sufrió Lesiones Internas, Confirma el Gobierno
El caso reaviva el debate nacional sobre el uso de fuerza letal en operativos migratorios y provoca protestas en Minnesota

MINNEAPOLIS — El agente de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Jonathan Ross, quien disparó fatalmente contra Renee Nicole Good, de 37 años, durante un operativo migratorio la semana pasada, sufrió hemorragias internas en el torso tras ser embestido por el vehículo de la mujer durante una confrontación en la vía pública, confirmaron fuentes gubernamentales.
De acuerdo con un reporte de CBS News, Ross presentó sangrado interno producto del impacto del automóvil, información confirmada por dos funcionarios federales que fueron informados sobre su condición médica, aunque no estaban autorizados a hablar públicamente del caso.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que el agente abrió fuego en defensa propia, luego de que Good intentara atropellarlo mientras huía del lugar. “El agente actuó para proteger su vida ante una amenaza inminente”, señaló la agencia en un comunicado oficial emitido tras el incidente.
Este no es el primer incidente grave en el que Ross resulta herido durante una operación de arresto. En junio pasado, durante un intento de detención en Bloomington, Minnesota, el agente fue arrastrado por más de 100 metros por un vehículo conducido por un hombre que intentaba evadir a las autoridades federales.
Como consecuencia de aquel suceso, Ross sufrió heridas severas que requirieron 20 puntos de sutura en el brazo derecho y 13 en la mano izquierda. El caso culminó con una condena federal: un jurado del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en St. Paul declaró culpable a Roberto Carlos Muñoz, de 40 años, por agredir a un oficial federal con un arma peligrosa y causar lesiones corporales.
El enfrentamiento con Good ocurrió durante un operativo de ICE destinado a detener a un ciudadano extranjero con antecedentes penales por delitos sexuales, según confirmaron autoridades federales. No se ha precisado públicamente la relación de Good con la persona buscada ni su estatus migratorio.
La mujer falleció en el lugar tras recibir impactos de bala, lo que desencadenó protestas inmediatas en Minneapolis y otras ciudades de Minnesota, con manifestantes denunciando un uso excesivo de la fuerza y exigiendo rendición de cuentas por parte del gobierno federal
El alcalde demócrata de Minneapolis, Jacob Frey, cuestionó públicamente la versión oficial del DHS y pidió una investigación exhaustiva e independiente.
La investigación está siendo liderada por el FBI, lo que ha generado fricciones con autoridades estatales y locales que buscan mayor participación en el proceso. Hasta el momento, no se han presentado cargos criminales contra el agente Ross.
El caso se produce en medio de una intensificación de las operaciones de control migratorio a nivel nacional, un contexto que ha reavivado el debate sobre el alcance del poder de las agencias federales, el uso de fuerza letal y la seguridad tanto de los agentes como de los civiles involucrados en estos operativos.
Mientras continúan las protestas y la investigación avanza, la muerte de Renee Good se ha convertido en un nuevo símbolo de la polarización en torno a la política migratoria y el uso de la fuerza por parte del Estado.



