Corte Suprema rechaza intento de Trump de limitar la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos
El máximo tribunal reafirmó que la Enmienda 14 garantiza la ciudadanía a casi todas las personas nacidas en territorio estadounidense, bloqueando una de las principales medidas migratorias del presidente.

WASHINGTON. La Corte Suprema de Estados Unidos ratificó este martes el principio constitucional de la ciudadanía por nacimiento y rechazó la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba negar automáticamente la ciudadanía estadounidense a los hijos de personas que se encuentran en el país de manera ilegal o con estatus migratorio temporal.
En una decisión de gran trascendencia constitucional y migratoria, los magistrados reafirmaron la interpretación histórica de la Enmienda 14 de la Constitución, vigente desde la posguerra civil, al concluir que toda persona nacida en territorio estadounidense es ciudadana del país, salvo excepciones muy limitadas, como los hijos de diplomáticos extranjeros o de fuerzas militares de ocupación.
La orden ejecutiva, firmada por Trump el primer día de su segundo mandato presidencial, había sido suspendida por varios tribunales federales y nunca llegó a entrar en vigor en ninguna parte del país. La decisión de la Corte Suprema confirma los fallos de instancias inferiores que la declararon incompatible con la Constitución.
Durante las audiencias celebradas en abril, tanto jueces de tendencia conservadora como liberal manifestaron dudas sobre la legalidad de la medida. El caso atrajo una atención inusual debido a la presencia del propio presidente Trump en la sala del tribunal, un hecho poco frecuente para un mandatario en funciones.
La apelación analizada por la Corte surgió de una decisión emitida por un tribunal federal en New Hampshire que invalidó las restricciones a la ciudadanía por nacimiento. Finalmente, el máximo tribunal respaldó ese criterio y mantuvo vigente la interpretación constitucional que ha prevalecido durante más de un siglo.
La ciudadanía por nacimiento está protegida por la Cláusula de Ciudadanía de la Enmienda 14, que establece que «todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en que residen». Esta disposición fue incorporada tras la Guerra Civil para garantizar la ciudadanía de las personas afroamericanas, incluidos los antiguos esclavos, aunque su redacción tiene un alcance mucho más amplio.
Los tribunales inferiores fundamentaron sus decisiones, entre otros precedentes, en el histórico fallo de 1898 conocido como United States v. Wong Kim Ark, mediante el cual la Corte Suprema determinó que un niño nacido en Estados Unidos de padres chinos era ciudadano estadounidense.
La administración Trump sostuvo que esa interpretación era errónea y argumentó que los hijos de personas sin ciudadanía estadounidense no están «sujetos a la jurisdicción» del país, por lo que no tendrían derecho automático a la ciudadanía. Sin embargo, ese planteamiento fue rechazado por los jueces.
De acuerdo con estimaciones del Migration Policy Institute y del Population Research Institute de la Universidad Estatal de Pensilvania, más de 250.000 bebés nacidos cada año en Estados Unidos habrían resultado afectados si la orden ejecutiva hubiera entrado en vigor.
Aunque el discurso de Trump ha estado centrado principalmente en la inmigración irregular, la medida también habría alcanzado a hijos de personas que residen legalmente en Estados Unidos con visas temporales, incluidos estudiantes internacionales, trabajadores con permisos temporales y solicitantes de residencia permanente.
La decisión representa un nuevo revés judicial para una de las iniciativas migratorias más importantes impulsadas por Trump durante su segundo mandato y reafirma uno de los principios constitucionales más consolidados del sistema jurídico estadounidense.



