Trump refuerza el control aduanero con una orden ejecutiva que endurece las reglas para importadores y corredores de aduanas
La nueva medida otorga mayores facultades a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), exige más transparencia en las cadenas de suministro y establece sanciones más severas para quienes incumplan las leyes comerciales de Estados Unidos.

WASHINGTON. El presidente Donald Trump firmó este miércoles una nueva orden ejecutiva titulada “Strengthening Customs Enforcement” (Fortalecimiento de la Aplicación de las Leyes Aduaneras), una medida destinada a reforzar los controles sobre las importaciones que ingresan a Estados Unidos y a fortalecer la capacidad de supervisión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La orden ejecutiva forma parte de la estrategia comercial de la administración Trump bajo la política de “America First”, y busca aumentar la transparencia en las cadenas internacionales de suministro, proteger a los consumidores estadounidenses y garantizar el cumplimiento de las leyes comerciales y aduaneras del país.
“CBP está preparado para hacer cumplir esta orden ejecutiva”, afirmó el comisionado de la agencia, Rodney Scott. “Durante demasiado tiempo, importar a Estados Unidos ha sido tratado como un derecho y no como un privilegio. Esta medida fortalecerá nuestra frontera comercial de la misma manera que hemos fortalecido nuestra frontera física”.
Entre las disposiciones más importantes de la orden, se establece que todos los importadores, tanto nacionales como extranjeros, deberán cumplir con estándares más estrictos de transparencia y rendición de cuentas. Las empresas estarán obligadas a proporcionar información más detallada sobre su estructura de propiedad, operaciones comerciales y cadenas de suministro.
Además, los corredores de aduanas deberán realizar procesos de verificación más rigurosos sobre sus clientes y asumir mayores responsabilidades para garantizar el cumplimiento de las normativas federales.
Susan S. Thomas, comisionada ejecutiva adjunta de la Oficina de Comercio de CBP, señaló que la medida permitirá detectar con mayor eficacia a quienes intentan evadir las regulaciones comerciales. “Estos avances son fundamentales para proteger los ingresos del gobierno y aumentar la transparencia de las cadenas de suministro, elementos clave para la seguridad económica y nacional del país”, expresó.
La orden también impone mayores restricciones a los importadores extranjeros y actualiza las reglas relacionadas con las garantías financieras exigidas para realizar operaciones comerciales. Según la administración, estos cambios permitirán asegurar que las empresas sean financieramente responsables de sus actividades, facilitarán el cobro de multas por infracciones y evitarán que se aprovechen vacíos regulatorios considerados obsoletos.
Por su parte, Diane J. Sabatino, comisionada ejecutiva adjunta de Operaciones de Campo de CBP, afirmó que las nuevas facultades proporcionarán herramientas adicionales para combatir prácticas comerciales ilícitas. “Nuestros oficiales y especialistas estarán mejor equipados para identificar, interceptar y sancionar a quienes amenacen la seguridad económica y los intereses nacionales mediante actividades comerciales ilegales”, sostuvo.
La administración Trump asegura que estas reformas contribuirán a fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro, promover una competencia justa para las empresas que cumplen las normas y proteger tanto a los consumidores como a la economía estadounidense frente a prácticas comerciales fraudulentas.



