Rebeldía republicana en el Senado: avanza proyecto para frenar la guerra de Trump con Irán
Un grupo de senadores republicanos se une a los demócratas para exigir límites al poder militar del presidente mientras crece la preocupación por el conflicto y el impacto económico en EE.UU.

WASHINGTON — El Senado de Estados Unidos dio este martes un paso clave hacia la aprobación de una legislación que obligaría al presidente Donald Trump a retirar a las tropas estadounidenses de la guerra con Irán, en una señal de creciente fractura dentro del Partido Republicano frente al conflicto en Medio Oriente.
La medida avanzó con una ajustada votación de 50-47, después de que el senador republicano Bill Cassidy cambiara de postura y votara junto a los demócratas para permitir que el proyecto siga adelante. Cassidy había perdido recientemente unas primarias republicanas respaldadas por Trump, lo que añadió un fuerte componente político a su decisión.
Desde que Trump ordenó el ataque contra Irán a finales de febrero, los demócratas han impulsado repetidas resoluciones basadas en la Ley de Poderes de Guerra, buscando obligar al presidente a obtener autorización del Congreso para continuar las operaciones militares o retirar las fuerzas estadounidenses.
Hasta ahora, los republicanos habían logrado bloquear esas iniciativas, pero la votación del martes mostró señales de desgaste dentro de la bancada conservadora.
Los senadores republicanos Rand Paul, Susan Collins y Lisa Murkowski volvieron a respaldar la resolución, tal como habían hecho en votaciones anteriores. La incorporación de Cassidy resultó decisiva para que la legislación avanzara.
Aunque el proyecto aún debe enfrentar una votación final en el Senado, su aprobación definitiva sigue siendo incierta debido a varias ausencias republicanas registradas este martes y a la presión directa de Trump sobre su partido para mantener el respaldo a la guerra.
El creciente malestar entre algunos republicanos refleja la preocupación por un conflicto que, aunque actualmente atraviesa un frágil alto al fuego, ya ha provocado aumentos en los precios de la gasolina y temores de una escalada regional con consecuencias económicas para Estados Unidos.
Tras su derrota en las primarias, Cassidy declaró en Washington que se siente “orgulloso” de haber defendido la Constitución y aseguró que evaluará cuidadosamente futuras prioridades de la administración Trump, una declaración interpretada como una posible toma de distancia del mandatario republicano.


