Marco Rubio defiende captura de Nicolás Maduro y reafirma línea dura de Trump en el Hemisferio Occidental
El exmandatario venezolano enfrenta cargos por narcotráfico en Nueva York mientras Washington defiende la operación y crece el debate político sobre el futuro de Venezuela

NUEVA YORK / CARACAS — El presidente venezolano Nicolás Maduro, capturado el fin de semana durante una operación militar de Estados Unidos en Caracas, se declaró no culpable de los cargos federales por narcotráfico durante su comparecencia este lunes ante un tribunal federal en Manhattan.
“Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente de mi país”, afirmó Maduro ante el juez, según reportó la agencia Associated Press. El exmandatario es representado por el abogado Barry J. Pollack, con sede en Washington D. C., conocido por haber logrado la liberación del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y la absolución del ex contador de Enron, Michael Krautz.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados la madrugada del sábado en su residencia en Caracas durante una operación nocturna ejecutada por fuerzas especiales estadounidenses. Ambos fueron trasladados de inmediato a la ciudad de Nueva York para enfrentar los cargos.
El líder venezolano había sido imputado en 2020 por delitos relacionados con el narcotráfico. En ese entonces, Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por su arresto, cifra que posteriormente fue elevada a 50 millones de dólares.
Mientras tanto, legisladores que regresan esta semana al Capitolio en Washington se preguntan qué sigue para Maduro, Venezuela y su población. El presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos está “a cargo” del país sudamericano, aunque no está claro qué implicaciones concretas tendrá esa afirmación.
En un comunicado conjunto emitido el domingo, la fiscal general Pam Bondi aseguró que la operación para aprehender a Maduro “requirió meses de coordinación, planificación detallada y una ejecución impecable entre múltiples componentes del gobierno federal”.
“La misión se llevó a cabo para respaldar un proceso penal en curso vinculado al narcotráfico a gran escala y delitos relacionados que han alimentado la violencia, desestabilizado la región y contribuido directamente a la crisis de drogas que cobra vidas estadounidenses”, añadió Bondi.
Desde Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, ahora presidenta interina, calificó el arresto de Maduro como “bárbaro” y exigió su liberación inmediata. Trump respondió con una advertencia directa en una entrevista reciente con The Atlantic: “Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más grande que el de Maduro”.
En el Congreso, legisladores demócratas cuestionan las declaraciones del presidente sobre “dirigir” Venezuela, expresando preocupación por los posibles costos para los contribuyentes estadounidenses y la eventualidad de una presencia militar prolongada en el país. El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la captura de Maduro, pero subrayó que Estados Unidos no está en guerra con Venezuela ni pretende asumir el control del país.
“Esperamos ver cambios en Venezuela”, dijo Rubio en una entrevista el fin de semana. “Cambios de todo tipo, a corto y largo plazo. Pero los más inmediatos son los que están en el interés nacional de Estados Unidos. Por eso estamos involucrados”.
Rubio y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, figuran entre los funcionarios que ofrecerán este lunes por la noche una sesión informativa clasificada a los legisladores sobre el operativo y sus implicaciones.



