Irán intensifica el conflicto: ataca Bahréin y Kuwait tras nuevos bombardeos de EE.UU. y amenaza con romper las negociaciones
Teherán lanzó drones y misiles contra dos aliados de Washington en el Golfo Pérsico, mientras Donald Trump advirtió que podría ampliar la ofensiva militar si continúan las agresiones iraníes.

DUBÁI. La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este domingo luego de que Irán lanzara nuevos ataques con drones y misiles contra Bahréin y Kuwait, en respuesta a recientes bombardeos estadounidenses sobre objetivos militares iraníes. Al mismo tiempo, Teherán advirtió que podría suspender por completo las negociaciones con Estados Unidos si Washington mantiene sus operaciones militares.
Los ataques se producen en medio de una creciente disputa por el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas natural.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que únicamente la República Islámica tiene autoridad para administrar el paso marítimo y rechazó cualquier iniciativa internacional destinada a reabrir plenamente la navegación sin la supervisión iraní.
«Cualquier intento de establecer nuevos mecanismos al margen de Irán solo aumentará las tensiones y retrasará la reapertura del estrecho de Ormuz», declaró el canciller iraní.
La comunidad internacional considera el estrecho una vía marítima internacional, pese a que atraviesa aguas territoriales de Irán y Omán.n y Kuwait, dos países que albergan importantes instalaciones militares estadounidenses.
Las autoridades de Kuwait informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron varios drones iraníes y dos misiles poco después de los bombardeos estadounidenses. No se reportaron víctimas ni daños materiales.
En Bahréin, sin embargo, un edificio residencial cercano al aeropuerto internacional sufrió daños por el impacto de proyectiles. Las autoridades confirmaron que no hubo fallecidos y precisaron que la zona afectada no corresponde a la sede de la Quinta Flota de la Marina estadounidense.
El Ministerio de Relaciones Exteriores bahreiní calificó la ofensiva como «una peligrosa escalada» y acusó a Irán de mantener un patrón sistemático de agresión.
Más tarde, Qatar informó que un civil murió y otra persona resultó herida por fragmentos de explosiones relacionadas con operaciones militares en la región.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas atacaron infraestructura militar iraní, incluidos sistemas de vigilancia, comunicaciones, defensas antiaéreas, depósitos de drones y capacidades para colocar minas navales.
La operación fue presentada como respuesta al ataque sufrido el sábado por el buque petrolero Kiku, de bandera panameña, que transportaba crudo para la empresa estatal de energía de Qatar.
Tras la ofensiva, el presidente Donald Trump acusó a Irán de violar el alto el fuego y lanzó una severa advertencia a través de sus redes sociales.
«Si esto continúa, Estados Unidos se verá obligado a completar militarmente el trabajo. ¡La República Islámica de Irán dejará de existir!», escribió el mandatario.
Pese al aumento de las hostilidades, Washington aseguró que las conversaciones diplomáticas continúan.
Estados Unidos e Irán negocian actualmente un acuerdo provisional que incluye la seguridad en el estrecho de Ormuz, el levantamiento parcial del bloqueo sobre puertos iraníes, el alivio de sanciones económicas y el futuro del programa nuclear iraní.
Pakistán, uno de los principales mediadores, había anunciado que las conversaciones se reanudarían el martes, mientras que la Casa Blanca afirmó que los encuentros técnicos siguen programados.
Sin embargo, Teherán advirtió que la continuidad de los ataques estadounidenses podría provocar un «cese total» de las negociaciones.
El conflicto también amenaza con extenderse a otros frentes.
En el sur del Líbano, un soldado israelí murió durante enfrentamientos con combatientes de Hezbollah, mientras Israel realizó nuevos bombardeos sobre territorio libanés.
Además, el ejército israelí atacó con artillería la localidad siria de Abdin, en la provincia de Daraa, después de reportar enfrentamientos con hombres armados en el sur de Siria.
La situación mantiene en máxima alerta a la comunidad internacional por el riesgo de que el conflicto evolucione hacia una guerra regional de mayor escala, con consecuencias directas para la seguridad energética mundial debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz.



