Tensión al límite: EE.UU. e Irán negocian mientras refuerzos militares elevan el riesgo de una escalada
Washington y Teherán avanzan entre amenazas, despliegues militares y el temor a un colapso energético global en el estrecho de Ormuz

WASHINGTON — La guerra entre Estados Unidos e Irán entra en una semana decisiva que podría definir si el conflicto se encamina hacia la diplomacia o hacia una peligrosa escalada militar, mientras ambas partes mantienen negociaciones en medio de crecientes tensiones.
El gobierno de Donald Trump confirmó este domingo que continúan las conversaciones con Irán, tanto de forma directa como indirecta, mientras Pakistán anunció que será sede de nuevos diálogos “en los próximos días”.
“Estamos avanzando muy bien en la negociación, pero con Irán nunca se sabe”, declaró Trump, quien también lanzó una advertencia contundente sobre la volatilidad del proceso.
En paralelo a los esfuerzos diplomáticos, Washington ha intensificado su presencia militar en la región. El Comando Central de EE.UU. confirmó el despliegue de un buque de la Armada, unos 2.500 marines y al menos 1.000 efectivos de la 82ª División Aerotransportada, especializados en operaciones de inserción rápida en zonas de combate.
La retórica también se endurece del lado iraní. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió que las fuerzas iraníes están listas para responder con fuerza ante cualquier incursión terrestre estadounidense, amenazando con represalias contra tropas y aliados en la región.
En una entrevista con el Financial Times, Trump incluso planteó la posibilidad de tomar control de la isla de Kharg, principal centro de exportación petrolera iraní en el Golfo Pérsico, una operación que expertos consideran requeriría una intervención terrestre de gran escala.
El conflicto ya comienza a impactar gravemente la economía global. El tránsito de petróleo por el estratégico Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del crudo mundial— se ha reducido drásticamente. El precio del petróleo Brent superó los 116 dólares por barril este lunes, frente a los poco más de 70 dólares registrados al inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.
En medio de este clima de incertidumbre, instituciones académicas estadounidenses en Medio Oriente han comenzado a tomar medidas de seguridad. Universidades como Georgetown, NYU y Northwestern han trasladado clases al formato virtual, mientras centros en Líbano suspenden actividades tras ataques a instalaciones educativas en Irán.
A pesar del escenario tenso, Trump aseguró que las conversaciones podrían permitir el paso de al menos 20 buques petroleros por el estrecho desde este lunes, lo que sería una señal de alivio temporal en medio de la crisis.
Sin embargo, con amenazas cruzadas, tropas en movimiento y mercados en alerta, el mundo observa con cautela una semana que podría marcar el rumbo definitivo de uno de los conflictos más peligrosos del momento.



