Sacudida en el poder militar del chavismo: destituyen a Padrino López tras más de una década
Delcy Rodríguez reconfigura el gabinete y nombra a Gustavo González López como nuevo ministro de Defensa en medio de tensiones internas y presión internacional

La líder del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, anunció la destitución de Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, cargo que ocupaba desde 2014 y en el que se convirtió en una de las figuras más influyentes del aparato militar del chavismo.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Rodríguez agradeció al alto mando militar por su “lealtad a la Patria” y por haber sido “el primer soldado en la defensa” del país, al tiempo que dejó entrever que asumirá nuevas funciones dentro del régimen.
La salida de Padrino López marca uno de los movimientos más significativos dentro del gabinete desde que Rodríguez asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una operación de Estados Unidos en Caracas el pasado 3 de enero.
En su reemplazo, fue designado Gustavo González López, un hombre de confianza del chavismo con trayectoria en inteligencia y seguridad del Estado.
Padrino López, considerado uno de los pilares del régimen, permanece bajo la mira de la justicia estadounidense. Desde 2020 enfrenta cargos por conspiración para el narcotráfico y existe una recompensa de 15 millones de dólares por información que conduzca a su captura, además de sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés).
La destitución ocurre en medio de una serie de reconfiguraciones dentro del poder chavista. Semanas antes, también dejó su cargo el fiscal general Tarek William Saab, en lo que analistas consideran una estrategia para consolidar el control político y militar bajo el liderazgo de Rodríguez.
Aunque no se han precisado las razones oficiales del relevo, expertos señalan que la medida podría responder tanto a presiones internacionales como a ajustes internos dentro del régimen para reforzar su estructura de poder.
Con este movimiento, el chavismo abre una nueva etapa marcada por la incertidumbre, mientras se redefine el equilibrio entre el poder político y las fuerzas armadas en Venezuela.



