Terremoto de magnitud 5,8 sacude la costa oriental de Cuba en medio de crisis energética
El sismo, sin reportes de daños, se registra mientras aumentan tensiones políticas y presiones internacionales sobre la isla

Un terremoto de magnitud 5,8 estremeció la madrugada de este martes la costa oriental de Cuba, sin que hasta el momento se hayan reportado víctimas ni daños materiales, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El movimiento telúrico se produjo a una profundidad de 11,6 kilómetros, con epicentro ubicado a 49 kilómetros al suroeste del puerto de Punta de Maisí. El organismo estadounidense situó el nivel de alerta en categoría verde, lo que indica una baja probabilidad de afectaciones significativas.
De acuerdo con los reportes, localidades cercanas como Imías y San Antonio del Sur percibieron ligeras sacudidas. Asimismo, el servicio sismológico cubano confirmó haber recibido avisos desde las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo, situando el epicentro a unos 95 kilómetros de la ciudad de Guantánamo.
El evento fue reportado inicialmente por el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo, que además registró varias réplicas, algunas de ellas de hasta 4,7 grados de magnitud.
El sismo ocurre en un momento particularmente delicado para la isla, que apenas comienza a restablecer el servicio eléctrico tras un apagón total registrado el lunes, en medio de una profunda crisis energética agravada por las restricciones al suministro de combustible.
En paralelo, se intensifican las tensiones políticas entre Estados Unidos y el régimen cubano. El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró recientemente que sería un “gran honor” para él “tomar” o “liberar” Cuba, en el contexto de negociaciones con La Habana.
Por su parte, el gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció la existencia de contactos entre ambos gobiernos, mientras Washington mantiene presión sobre el suministro de crudo hacia la isla y advierte con sanciones a países que intenten abastecerla.
Aunque el terremoto no dejó daños, su ocurrencia añade incertidumbre a una nación ya golpeada por dificultades económicas, energéticas y un complejo escenario geopolítico.


