Marco Rubio abre canal directo con el nieto de Raúl Castro
Conversaciones discretas con el nieto de Raúl Castro sacuden el tablero político en plena crisis humanitaria en Cuba

Washington/La Habana. — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostiene conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exgobernante cubano Raúl Castro, en un movimiento que podría redefinir el futuro de las relaciones entre Washington y La Habana en medio de la peor crisis económica que enfrenta la isla en décadas.
Rodríguez Castro, de 41 años y conocido como “El Cangrejo”, fue jefe de seguridad personal de su abuelo y continúa siendo su hombre de confianza. Aunque no ocupa cargos formales de alto nivel, es considerado el supervisor de los intereses económicos de la familia en el conglomerado militar GAESA, que controla amplios sectores estratégicos de la economía cubana, incluyendo turismo, comercio exterior y finanzas.
Las conversaciones, reveladas inicialmente por Axios, han sido descritas por un alto funcionario estadounidense como “intercambios sobre el futuro”, evitando calificarlas de negociaciones formales. El presidente Donald Trump confirmó el domingo que su administración mantiene contactos con Cuba, liderados por Rubio, y reiteró su presión tras la suspensión del suministro de petróleo proveniente de Venezuela y México.
Rodríguez Castro, coronel e hijo del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja —quien dirigió GAESA hasta 2022—, ha sido vinculado a operaciones financieras internacionales y frecuentes viajes a Panamá, donde está registrada parte de la estructura empresarial vinculada al conglomerado militar.
La gran incógnita es cuánto poder real tiene el nieto de Castro para negociar cambios estructurales. No forma parte del Buró Político ni de la Asamblea Nacional, pero su cercanía al núcleo de poder lo convierte —según la administración estadounidense— en una vía más efectiva que su tío, el coronel Alejandro Castro Espín, considerado de línea dura.
Rubio ha reiterado que cualquier alivio dependerá de “una apertura real y verificable” por parte de La Habana
La isla enfrenta una severa crisis humanitaria tras la interrupción del suministro de combustible. Hay apagones prolongados, cancelación de vuelos por falta de queroseno, cierre de hoteles administrados por GAESA y suspensión de cirugías no urgentes. Miles de empleos están en riesgo ante la paralización de sectores clave.
Mientras tanto, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla viajó a Moscú para reunirse con Serguéi Lavrov, quien instó públicamente a La Habana a explorar negociaciones con Estados Unidos, al tiempo que expresó respaldo a la soberanía cubana.
En Miami, legisladores cubanoamericanos presionan por una estrategia de “máxima presión”, incluyendo la suspensión de vuelos y exportaciones autorizadas.



