La Corte Suprema inicia el lunes un nuevo período este lunes y dos casos podrían cambiar el futuro de la inmigracion en EE.UU.
Deportaciones a terceros países y detención sin audiencia de fianza llegan al máximo tribunal. La decisión de los nueve magistrados podría poner nuevos límites —o dar más poder— a la ofensiva migratoria de Donald Trump.
WASHINGTON — La Corte Suprema de Estados Unidos inicia este lunes un nuevo periodo judicial con una agenda que podría tener consecuencias de largo alcance sobre el cambio climático, los derechos religiosos, las armas de fuego y, especialmente, la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump.
Con una mayoría conservadora, el máximo tribunal del país tendrá ante sí varios casos que podrían definir hasta dónde puede llegar el gobierno federal en asuntos que afectan directamente a estados, empresas, propietarios de armas y millones de inmigrantes.
Entre los casos de mayor trascendencia se encuentran dos relacionados con la política migratoria de Trump, además de una disputa sobre rifles semiautomáticos como el AR-15 y una demanda multimillonaria relacionada con el cambio climático.
Inmigración: dos casos que podrían redefinir el poder de Trump
La política migratoria de la administración Trump será uno de los principales focos de atención durante el nuevo periodo.
El primero de los casos involucra a inmigrantes que Estados Unidos pretende deportar a terceros países cuando no pueden ser enviados rápidamente a sus países de origen.
La administración Trump ha enviado a miles de personas a países con los que no tienen vínculos, mediante acuerdos que en algunos casos se han mantenido en secreto. Tribunales inferiores han ordenado que esos inmigrantes tengan la oportunidad de objetar su traslado antes de ser expulsados.
Ahora, la Corte Suprema deberá determinar si esas protecciones judiciales deben mantenerse o si el gobierno puede continuar con las deportaciones bajo ese mecanismo.
Por el momento, los magistrados han permitido que continúen los vuelos de deportación mientras estudian el caso.
La decisión podría convertirse en una de las pruebas más importantes sobre los límites del poder ejecutivo en materia de deportaciones.
Detención obligatoria y audiencias de fianza
El segundo caso migratorio aborda otra pieza central de la estrategia de Trump: la detención obligatoria de inmigrantes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos.
La administración sostiene que puede mantener detenidas a determinadas personas sin concederles una audiencia para solicitar libertad bajo fianza, incluso cuando llevan años viviendo en el país.
La posición del gobierno, sin embargo, ha sido cuestionada por la mayoría de los tribunales federales de apelaciones que han analizado el asunto.
La Corte Suprema tendrá que decidir hasta dónde llega la autoridad del gobierno para detener a inmigrantes y qué derechos procesales deben garantizarse mientras sus casos avanzan.
La decisión podría afectar a miles de personas que actualmente enfrentan procesos migratorios dentro de Estados Unidos.
Rifles AR-15 y la Segunda Enmienda
Otro de los casos que podría provocar un intenso debate nacional tiene que ver con las prohibiciones estatales de rifles semiautomáticos como el AR-15.
Alrededor de una docena de estados han aprobado restricciones o prohibiciones a este tipo de armas, argumentando que son utilizadas de manera desproporcionada en tiroteos masivos y que limitar su disponibilidad puede contribuir a reducir la violencia armada.
Los demandantes sostienen lo contrario: argumentan que los AR-15 y rifles similares son armas populares y de uso común y que las prohibiciones violan el derecho constitucional protegido por la Segunda Enmienda.
El caso será escuchado en diciembre.
La controversia llega ante una Corte que en los últimos años ha ampliado la protección constitucional de los derechos relacionados con las armas de fuego.
Una decisión podría establecer un nuevo límite nacional sobre la capacidad de los estados para aprobar leyes que restrinjan determinados tipos de armas.
Cambio climático: una batalla de miles de millones de dólares
El tribunal también analizará una importante disputa sobre responsabilidad empresarial frente al cambio climático.
El caso surge de Boulder, Colorado, donde autoridades locales buscan responsabilizar a grandes empresas energéticas por los costos crecientes asociados con desastres que, según sostienen, están relacionados con el cambio climático.
Las compañías Suncor y ExxonMobil pretenden impedir que este tipo de demandas continúe en tribunales estatales.
Las empresas argumentan que los tribunales no son el lugar adecuado para resolver un problema global como el cambio climático y cuentan con el respaldo de la administración Trump.
El gobierno federal sostiene que estas demandas representan un intento de utilizar los tribunales para imponer indirectamente regulaciones sobre las emisiones de gases de efecto invernadero.
En juego podrían estar miles de millones de dólares, además de una cuestión jurídica de gran importancia: si gobiernos locales pueden recurrir a los tribunales para exigir que compañías energéticas paguen parte de los costos derivados de los efectos del cambio climático.
Un periodo que podría marcar la política estadounidense
La nueva temporada de la Corte Suprema llega en un momento de fuertes divisiones políticas en Estados Unidos.
Las decisiones de los nueve magistrados podrían afectar directamente las políticas centrales de la administración Trump y establecer precedentes que permanecerán vigentes mucho después de que termine el actual gobierno.
Para los inmigrantes, el resultado de los dos casos migratorios será especialmente significativo. El tribunal deberá decidir, entre otras cuestiones, qué margen tiene el gobierno para deportar personas a terceros países y cuándo puede mantenerlas detenidas sin una audiencia de fianza.
Mientras tanto, los casos sobre armas y cambio climático podrían redefinir los límites de la autoridad de los estados y del gobierno federal frente a derechos constitucionales y responsabilidades empresariales.
El nuevo periodo, por tanto, no será solamente otra temporada judicial. Las decisiones de la Corte Suprema podrían convertirse en algunos de los fallos más importantes de la era Trump.



