Fauci se acoge a la Quinta Enmienda y evita responder al Senado en explosiva audiencia sobre el COVID-19
El exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas rechazará responder preguntas invocando su derecho constitucional, mientras republicanos intensifican las acusaciones sobre el origen de la pandemia.

WASHINGTON. — El exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, Anthony Fauci, invocará este miércoles la Quinta Enmienda de la Constitución para no responder preguntas durante una audiencia del Senado convocada por legisladores republicanos sobre el manejo de la pandemia de COVID-19.
La decisión, revelada en un borrador de su declaración preparado para la audiencia y obtenido por la agencia Associated Press, reaviva uno de los enfrentamientos políticos más prolongados surgidos tras la pandemia y vuelve a colocar a Fauci en el centro del debate sobre el origen del coronavirus y la respuesta del gobierno federal.
Fauci comparecerá luego de haber sido citado mediante una orden judicial impulsada por el senador republicano de Kentucky, Rand Paul, quien durante años ha acusado al reconocido epidemiólogo de ocultar información y de mentir al Congreso sobre investigaciones financiadas por Estados Unidos relacionadas con coronavirus en China.
En el texto preparado para su intervención, Fauci sostiene que Paul mantiene una «obsesión evidente» con procesarlo penalmente.
«La única conclusión a la que puedo llegar es que la única razón por la que me ha citado ante este comité es para intentar que diga algo que justifique sus repetidas promesas públicas de verme, según sus propias palabras, ‘tras las rejas'», escribió Fauci.
El científico explicó que, aunque lamenta hacerlo, decidió acogerse a la Quinta Enmienda siguiendo el consejo de su abogado, una medida que le permite evitar responder preguntas que pudieran incriminarlo
En los días previos a la audiencia, Paul publicó más de 1.000 páginas del diario personal que Fauci escribió durante los años más críticos de la pandemia.
El senador afirmó en la red social X que existe una diferencia entre «lo que escribió en privado y lo que dijo públicamente», alimentando nuevamente las sospechas de quienes consideran que el gobierno ocultó información sobre el origen del virus.
Sin embargo, parte del contenido del diario ya había sido divulgado anteriormente en las memorias publicadas por Fauci en 2024 y en entrevistas concedidas durante la emergencia sanitaria.
Más de 150 especialistas en enfermedades infecciosas y científicos firmaron una carta pública en defensa de Fauci, asegurando que no existe evidencia creíble que respalde las acusaciones en su contra.
Los expertos calificaron las investigaciones impulsadas por algunos legisladores republicanos como una «cacería de brujas» y pidieron al Congreso que pusiera fin a lo que consideran ataques infundados contra uno de los principales referentes científicos del país.
Uno de los principales temas de la audiencia será determinar si investigaciones financiadas por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) en colaboración con laboratorios en China pudieron contribuir al surgimiento del COVID-19.
La mayoría de la comunidad científica continúa sosteniendo que el virus probablemente se originó de manera natural al pasar de animales a humanos en la ciudad china de Wuhan. No obstante, algunos legisladores republicanos mantienen la teoría de una posible fuga de laboratorio.
Una subcomisión republicana que investigó el caso en 2024 no encontró pruebas que vincularan a Fauci con alguna conducta indebida.
Asimismo, Fauci ha reiterado durante años que nunca ocultó información y que las subvenciones otorgadas por los NIH a la organización EcoHealth Alliance no financiaron experimentos considerados de «ganancia de función» bajo la definición de investigaciones de alto riesgo capaces de crear virus pandémicos.
La audiencia coincide con un renovado debate sobre la supervisión de investigaciones con virus potencialmente peligrosos.
La administración del presidente Donald Trump anunció esta semana nuevas regulaciones para endurecer el control de los experimentos financiados con fondos federales relacionados con investigaciones de «ganancia de función», luego de que el mandatario suspendiera parte de esos proyectos el año pasado.
Mientras tanto, la comparecencia de Fauci promete reavivar un debate político y científico que, más de seis años después del inicio de la pandemia, continúa dividiendo profundamente a Estados Unidos.



