Estados Unidos sanciona a la petrolera estatal cubana CUPET y endurece la presión contra el régimen de La Habana
La Administración Trump acusa al gobierno cubano de utilizar la energía como herramienta de control social y corrupción, mientras amplía las sanciones contra el sector energético de la isla.

WASHINGTON, D.C. – El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra la empresa estatal cubana Unión Cuba-Petróleo (CUPET), en una medida que intensifica la presión económica sobre el régimen de La Habana y apunta directamente al sector energético de la isla.
La decisión fue anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien acusó al gobierno comunista cubano de utilizar los recursos energéticos como una herramienta de represión política, enriquecimiento de la élite gobernante y control social sobre la población.
“Mientras el pueblo cubano sufre escasez de combustible y apagones constantes, los líderes comunistas han desviado recursos energéticos para beneficio propio y para sostener su aparato represivo”, afirmó Rubio en un comunicado oficial emitido por el Departamento de Estado.
Según Washington, CUPET fue designada bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026, por operar dentro del sector energético de la economía cubana. La administración estadounidense sostiene además que algunos de los activos clave de la compañía fueron expropiados ilegalmente a ciudadanos estadounidenses décadas atrás.
El Departamento de Estado señaló que las sanciones forman parte de una estrategia más amplia destinada a limitar la capacidad del gobierno cubano para generar ingresos a través del comercio energético y utilizarlos para fortalecer sus organismos de seguridad e inteligencia.
Rubio afirmó que, mientras los ciudadanos enfrentan largas filas para abastecerse de combustible y frecuentes interrupciones eléctricas, el régimen mantiene privilegios para las altas esferas del poder, incluyendo el suministro prioritario de energía a instalaciones turísticas y gubernamentales.
Las medidas implican el bloqueo de todos los bienes e intereses de CUPET que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense o en posesión de ciudadanos o empresas de Estados Unidos. Asimismo, quedan prohibidas las transacciones financieras o comerciales con la entidad, salvo autorización expresa de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
Washington también advirtió que empresas extranjeras e instituciones financieras internacionales podrían enfrentar sanciones si realizan negocios con entidades designadas bajo esta normativa o con sectores estratégicos de la economía cubana, incluidos energía, defensa, minería, servicios financieros y seguridad.
La administración estadounidense sostiene que estas acciones buscan promover cambios en el comportamiento del gobierno cubano, fomentar el respeto a los derechos humanos, fortalecer el Estado de derecho y apoyar una mayor apertura económica y democrática en la isla.
Las sanciones forman parte de una serie de medidas adoptadas recientemente por la Casa Blanca en el marco de la emergencia nacional declarada respecto a Cuba y de la política de endurecimiento hacia el régimen encabezado por el Partido Comunista.
Hasta el momento, el gobierno cubano no había emitido una respuesta oficial sobre las nuevas sanciones anunciadas por Washington.



