Costa Rica rompe relaciones con Cuba y cierra su embajada en La Habana en un giro histórico
El gobierno de Rodrigo Chaves justifica la medida por violaciones a los derechos humanos y desata una fuerte reacción del régimen cubano

En una decisión abrupta que marca un punto de inflexión en la diplomacia regional, el gobierno de Costa Rica anunció este miércoles el cierre de su embajada en La Habana y ordenó la salida de los diplomáticos cubanos de San José, alegando graves violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno de Cuba.
El presidente costarricense, Rodrigo Chaves, fue contundente durante una conferencia de prensa: “Debemos librar al hemisferio de comunistas”, afirmó, al tiempo que aseguró que su administración no reconoce “la legitimidad del régimen comunista de Cuba” debido al “maltrato, la represión y las condiciones indignas” que enfrentan los ciudadanos de la isla.
El canciller Arnold André confirmó que Costa Rica procederá a cerrar su sede diplomática en La Habana y solicitó oficialmente a las autoridades cubanas retirar a su personal de la embajada en San José. No obstante, Chaves dejó abierta la posibilidad de que Cuba mantenga presencia consular en territorio costarricense, aunque su país suspenda los servicios consulares en la isla.
El mandatario indicó que la decisión fue tomada tras consultas con la presidenta electa, Laura Fernández, quien —según dijo— mantendrá la misma línea política. Durante el anuncio, las cámaras captaron a Fernández asintiendo en señal de respaldo.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores costarricense justificó la medida en la “profunda preocupación” por el deterioro sostenido de los derechos humanos en Cuba, así como por el incremento de actos represivos contra opositores, activistas y ciudadanos.
La reacción de La Habana no se hizo esperar. El gobierno cubano calificó la decisión de “arbitraria” y acusó a Estados Unidos de ejercer presión para aislar diplomáticamente a la isla. En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó “categóricamente” las declaraciones de Chaves, a quien acusó de manipular la realidad del país y de ignorar el impacto del embargo estadounidense en la crisis económica cubana.
El anuncio coincide con un contexto regional marcado por el endurecimiento de posturas contra Cuba, impulsado en parte por la administración del presidente Donald Trump. Días antes, Chaves participó en la cumbre “Escudo de las Américas”, celebrada en Doral, donde líderes conservadores abordaron estrategias para aumentar la presión sobre el gobierno cubano.
Este hecho representa la primera vez en décadas que un país latinoamericano cierra su embajada en Cuba, reflejando un cambio significativo en el panorama político regional. Tras la expulsión de Cuba de la Organización de los Estados Americanos en 1962 durante la Guerra Fría, la mayoría de los países rompieron relaciones con la isla, aunque estas fueron restablecidas progresivamente en los años posteriores.
El movimiento de Costa Rica se suma a recientes tensiones en la región, como la expulsión de diplomáticos cubanos por parte de Ecuador, lo que evidencia un endurecimiento del clima político hacia La Habana en América Latina.



