Trump designa a polémico científico de Harvard para liderar investigación sobre ovnis y seguridad nacional
Avi Loeb encabezará un nuevo consejo científico que analizará fenómenos aéreos no identificados y revisará material clasificado del Pentágono como parte de una iniciativa de transparencia impulsada por la Casa Blanca.

WASHINGTON. La administración del presidente Donald Trump nombró al controvertido astrónomo de Harvard, Avi Loeb, para dirigir un nuevo equipo de científicos externos encargado de investigar los posibles riesgos para la seguridad nacional asociados con los fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés), conocidos popularmente como ovnis.
Loeb, reconocido cosmólogo y exdirector del Departamento de Astronomía de la Universidad de Harvard hasta 2020, encabezará un consejo asesor científico que reportará a un nuevo panel creado por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional. La iniciativa forma parte del esfuerzo anunciado por Trump en febrero para desclasificar más información relacionada con los UAP.
«Es como una historia de detectives. Es muy divertido, siempre que no prestes demasiada atención a los críticos», declaró Loeb durante una entrevista.
Un científico rodeado de controversia
Durante los últimos años, Loeb ha ganado notoriedad internacional por sostener teorías que sugieren que algunos objetos interestelares podrían tener un origen artificial. Su hipótesis más conocida surgió en 2017, cuando afirmó que el objeto interestelar ‘Oumuamua podría haber sido una vela solar desprendida de una nave extraterrestre, una idea ampliamente cuestionada por gran parte de la comunidad científica.
Sus críticos sostienen que Loeb presenta afirmaciones extraordinarias sin pruebas suficientes y que suele llevar sus teorías directamente a la opinión pública antes de someterlas al proceso tradicional de revisión científica.
Steve Desch, astrofísico de la Universidad Estatal de Arizona y uno de sus principales detractores, afirmó que el nombramiento genera dudas sobre la credibilidad del proyecto.
«No creo que nos acerquemos a responder estas preguntas con él al mando», señaló.
Investigación enfocada en la seguridad nacional
Pese a su fama por investigar la posible existencia de vida extraterrestre, Loeb aseguró que el trabajo del nuevo comité partirá de una hipótesis mucho más conservadora.
Explicó que el análisis asumirá inicialmente que los fenómenos observados tienen un origen humano y que la prioridad será determinar si representan amenazas para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Sin embargo, considera que una recopilación más amplia y rigurosa de datos podría ayudar, eventualmente, a resolver definitivamente el debate sobre la posible existencia de tecnología de origen no humano.
Científicos, militares y activistas integran el comité
El grupo designado por Loeb está conformado por más de una docena de integrantes, entre científicos, exfuncionarios militares y defensores de la divulgación de información sobre ovnis.
Entre ellos figura Timothy Gallaudet, contraalmirante retirado de la Marina estadounidense, quien anteriormente ha sostenido que algunos UAP podrían estar controlados por una inteligencia no humana y ha afirmado que Estados Unidos habría recuperado aeronaves accidentadas de origen desconocido.
También participa Ben Lamm, empresario multimillonario conocido por sus proyectos para intentar recuperar especies extintas mediante biotecnología.
Tras su primera reunión, el comité solicitó formalmente al Pentágono acceso a más de 50 videos, fotografías y documentos relacionados con incidentes conocidos de UAP. Aunque las reuniones del grupo serán privadas, Loeb aseguró que los resultados serán comunicados públicamente mediante informes y un sitio web dedicado a difundir los hallazgos.
Más archivos desclasificados
La creación del nuevo consejo científico responde a la orden emitida por el presidente Trump para aumentar la transparencia gubernamental sobre los fenómenos anómalos no identificados.
Como parte de esa política, el Pentágono ya ha divulgado varios paquetes de documentos que incluyen antiguos informes del FBI, fotografías históricas y videos militares recientes que muestran objetos esféricos y otros fenómenos captados por pilotos y personal de las Fuerzas Armadas.
La nueva investigación buscará determinar si estos incidentes tienen explicaciones convencionales, representan tecnologías desarrolladas por potencias extranjeras o requieren estudios científicos más profundos.



