JD Vance pide a Cuba “decisiones inteligentes” mientras Washington y La Habana negocian el futuro de la isla
El vicepresidente de Estados Unidos aseguró que una mejora en las relaciones dependerá de los cambios que adopte el régimen cubano, en medio de un histórico paquete de reformas económicas aprobado por La Habana.

WASHINGTON D.C ., -El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, instó este jueves al Gobierno cubano a tomar “decisiones inteligentes” para mejorar las relaciones bilaterales, en medio de las conversaciones entre Washington y La Habana sobre el futuro político y económico de la isla.
Durante una rueda de prensa, Vance fue consultado sobre la posibilidad de que Cuba se convierta en el próximo país en alcanzar un entendimiento con la administración estadounidense, luego del reciente acuerdo alcanzado con Irán y de declaraciones previas del presidente Donald Trump sobre la situación cubana.
“Queremos que el pueblo cubano sea feliz y tenga éxito. Ahora mismo estamos hablando con el Gobierno cubano sobre cómo podrían cambiar su forma de actuar para lograrlo. Vamos a ver qué hacen y, obviamente, si hacen una cosa, nosotros vamos a hacer otra. Si toman decisiones inteligentes, vamos a tener una relación mucho mejor con esa isla”, afirmó el vicepresidente.
Vance describió a Cuba como “un sistema que no ha funcionado” y señaló que la economía de la isla atraviesa una situación crítica, incluso peor que la de Irán. También destacó la cercanía geográfica de Cuba con Estados Unidos, recordando que cada crisis económica o social en la isla suele provocar nuevas olas migratorias hacia las costas de Florida.
Las declaraciones del vicepresidente llegan en un momento clave para el régimen cubano. Esta semana, la Asamblea Nacional del Poder Popular ratificó el mayor paquete de reformas económicas impulsado en décadas, apenas un día después de que el Comité Central del Partido Comunista de Cuba aprobara el paquete.
El proceso fue inusualmente rápido para el sistema político cubano y estuvo acompañado por uno de los discursos más autocríticos pronunciados por el gobernante Miguel Díaz-Canel desde que asumió el poder.
“Hay obstáculos que no vienen de afuera, ni del bloqueo”, reconoció Díaz-Canel, al señalar problemas internos como la burocracia, la lentitud administrativa y las regulaciones que dificultan la producción nacional.
Las reformas aprobadas incluyen una mayor autonomía para municipios y empresas estatales, medidas para reactivar la agricultura, la apertura del comercio exterior y cambios en la política social. Entre los aspectos más destacados figura la posibilidad de que los cubanos residentes en el extranjero puedan invertir en igualdad de condiciones con empresas estatales y capital extranjero.
Además, el plan contempla una reducción de estructuras ministeriales y la sustitución gradual de subsidios generalizados por ayudas dirigidas a los sectores más vulnerables. Díaz-Canel citó los modelos de China y Vietnam como ejemplos de economías de mercado administradas bajo un sistema de partido único.
Las declaraciones de Vance también se producen en un contexto de creciente presión de Washington sobre La Habana. Tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, la administración Trump reforzó las sanciones contra Cuba mediante nuevas restricciones energéticas y ha advertido sobre medidas adicionales para impulsar cambios políticos y económicos en la isla.
Mientras tanto, las autoridades cubanas defienden las reformas como una vía para modernizar la economía sin abandonar el modelo socialista. El primer ministro Manuel Marrero insistió en que los cambios “no implican en ningún sentido renunciar a la responsabilidad social del Estado”.
La evolución de las negociaciones entre ambos gobiernos podría marcar una nueva etapa en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, en un momento en que la isla enfrenta una de las crisis económicas más profundas de su historia reciente.



