Histórico encuentro en Guantánamo: jefe del Comando Sur de EE.UU. se reúne con altos mandos militares cubanos en medio de crecientes tensiones
La inédita reunión entre el general Francis Donovan y el general Roberto Legrá Sotolongo ocurre mientras Washington endurece su política hacia La Habana y aumentan las preocupaciones sobre la seguridad en la estratégica base naval de Guantánamo
El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el general de la Infantería de Marina Francis Donovan, sostuvo una reunión con el general cubano Roberto Legrá Sotolongo, primer viceministro jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, dentro del perímetro de la estación naval estadounidense ubicada en la Bahía de Guantánamo.
Según informó el Comando Sur en un comunicado oficial, el encuentro consistió en un “breve intercambio sobre asuntos de seguridad operativa”. La institución también difundió una fotografía de la reunión en la que aparecen ambos oficiales acompañados por otros militares, todos vestidos con uniformes de campaña.
Además del encuentro con la delegación cubana, Donovan realizó una evaluación de la seguridad perimetral de la base naval y sostuvo reuniones con oficiales estadounidenses para revisar las condiciones de protección del personal militar y sus familias, así como los niveles de preparación operativa de la instalación.
La Base Naval de Guantánamo, situada en la costa sureste de Cuba a unos 700 kilómetros de Miami, mantiene una importancia estratégica para Washington. El enclave alberga instalaciones militares y un centro de detención que alcanzó notoriedad internacional tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 por las denuncias de abusos cometidos contra sospechosos de terrorismo.
El acercamiento militar ocurre en medio de un escenario particularmente delicado para las relaciones entre ambos países. Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha reforzado la presión económica sobre el régimen cubano, agravando una crisis energética y financiera que atraviesa la isla. Apenas el pasado 13 de mayo, el Ministerio de Energía de Cuba reconoció el agotamiento total de las reservas de diésel y fueloil necesarias para mantener en funcionamiento varias plantas eléctricas.
La visita de Donovan también se produce pocas semanas después de que el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, encabezara una delegación estadounidense en La Habana para reunirse con funcionarios del gobierno cubano. Fuentes familiarizadas con esos contactos señalaron que Washington expresó su inconformidad por la falta de avances en materia de reformas económicas y apertura política.
Las tensiones aumentaron aún más el pasado 20 de mayo, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos de asesinato contra el exgobernante cubano Raúl Castro y otros funcionarios por el derribo, en 1996, de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, con sede en Miami. El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó posteriormente a Castro como un “fugitivo” de la justicia estadounidense.
A este panorama se suman recientes informes que indican que el gobierno cubano estaría evaluando posibles respuestas militares, incluyendo el uso de drones contra la base de Guantánamo en caso de una eventual agresión estadounidense. Aunque el Comando Sur evitó comentar directamente esas versiones, reafirmó que la estación naval constituye un “centro operativo y logístico vital” para la seguridad, la estabilidad y la democracia en el hemisferio occidental.
La importancia estratégica de Guantánamo también ha cobrado una nueva dimensión debido a los planes de la administración Trump de utilizar parte de sus instalaciones como centro de detención para migrantes indocumentados, reforzando así el valor geopolítico de una base que continúa siendo uno de los puntos más sensibles en la relación entre Washington y La Habana.
Hasta el cierre de esta edición, el gobierno cubano no había emitido una reacción oficial sobre la reunión entre ambos mandos militares.



