EE.UU. refuerza su ofensiva contra el crimen en Ecuador con nueva oficina permanente del FBI
La apertura en Quito marca un giro estratégico en la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero y el terrorismo en América Latina

QUITO, Ecuador — El FBI inauguró su primera oficina permanente en Ecuador, en un paso clave para fortalecer la cooperación bilateral en la lucha contra el crimen organizado transnacional que azota a la región.
La nueva sede, ubicada dentro de la Embajada de Estados Unidos en Quito, permitirá una coordinación más estrecha con las autoridades ecuatorianas, especialmente con una unidad especializada de la Policía Nacional enfocada en combatir el narcotráfico, el tráfico de armas, el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
La apertura se produce en un momento en que Ecuador intensifica sus esfuerzos para enfrentar el avance de organizaciones criminales. Las autoridades han identificado al país como un punto logístico estratégico en las rutas del narcotráfico que conectan Sudamérica con mercados en Norteamérica y Europa.
Durante una conferencia de prensa el pasado 11 de marzo, funcionarios destacaron que esta iniciativa representa una expansión de la cooperación histórica entre ambos países. Allen Pack, jefe de la oficina de enlace del FBI en Bogotá, señaló que la presencia permanente del Buró se alinea con la política actual de Estados Unidos en América Latina.
“El establecimiento de una presencia permanente del FBI en Ecuador encaja perfectamente con la política estadounidense en la región”, afirmó Pack, quien además destacó el papel del presidente Daniel Noboa como uno de los aliados más cercanos de Washington en América Latina.
La nueva oficina contará con un agente asignado de forma permanente, lo que facilitará el intercambio de inteligencia y la coordinación de investigaciones conjuntas con equipos verificados de la Policía Nacional de Ecuador. Estos grupos están integrados por funcionarios previamente evaluados y capacitados para colaborar directamente con agencias estadounidenses.
Actualmente, organismos como la DEA y el Homeland Security Investigations ya mantienen presencia en el país. Sin embargo, la incorporación del FBI permitirá ampliar el acceso a recursos, capacidades técnicas y apoyo investigativo en casos de alcance internacional.
“El principal desafío en Ecuador es el crimen organizado transnacional, aunque también existen amenazas en todas las áreas que cubre el FBI”, advirtió Pack.
La inauguración oficial contó con la presencia de altas autoridades, entre ellas el ministro del Interior, John Reimburg; la vicepresidenta María José Pinto; el encargado de negocios de Estados Unidos, Lawrence Petroni; y el propio Pack.
Con este movimiento, Washington y Quito buscan enviar un mensaje claro: la cooperación internacional será clave para frenar el avance de las redes criminales que operan más allá de las fronteras.



