Cuba confirma conversaciones con Estados Unidos en medio de máxima tensión política
Díaz-Canel admite contactos recientes con Washington mientras Trump presiona por cambios en la isla y La Habana anuncia la liberación de 51 prisioneros con mediación del Vaticano

El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó este viernes que funcionarios de su gobierno han sostenido recientemente conversaciones con representantes de Estados Unidos, en un momento de creciente tensión política entre Washington y La Habana.
Durante una reunión con miembros de las más altas instancias del Partido Comunista de Cuba (PCC) y del comité ejecutivo del Consejo de Ministros, Díaz-Canel aseguró que estos contactos buscan explorar soluciones a las diferencias históricas entre ambos países.
“Funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del gobierno de los Estados Unidos”, afirmó el mandatario cubano en declaraciones difundidas por la televisión estatal.
Según explicó, los intercambios están “orientados a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”.
El anuncio ocurre en medio de un fuerte clima político, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump reiterara su deseo de impulsar un cambio de régimen en la isla, gobernada por el sistema de partido único del PCC y situada a apenas 150 kilómetros del territorio estadounidense.
Washington considera que Cuba representa una “amenaza excepcional”, señalando especialmente sus estrechos vínculos con aliados estratégicos como Rusia, China e Irán.
Díaz-Canel, quien también ejerce como primer secretario del PCC, explicó que las conversaciones han sido facilitadas por “factores internacionales”, aunque no ofreció detalles sobre qué actores estarían participando en ese proceso.
El mandatario señaló que el objetivo inicial del diálogo es “identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución a partir de la gravedad que tienen”, además de evaluar la disposición de ambas partes para avanzar en medidas que beneficien a los ciudadanos de ambos países.
Asimismo, indicó que las conversaciones buscan “identificar áreas de cooperación” y explorar posibles pasos para reducir tensiones diplomáticas.
Desde La Habana también se enfatizó que el proceso debe desarrollarse “sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía y la autodeterminación”.
El anuncio coincide con otro gesto significativo: el gobierno cubano informó la noche del jueves la próxima liberación de 51 prisioneros, una decisión que se produce bajo los auspicios del Vaticano, actor que históricamente ha servido como mediador entre Cuba y Estados Unidos.
Por su parte, Trump ha instado públicamente a las autoridades cubanas a “alcanzar un acuerdo” con Washington o enfrentar posibles consecuencias políticas y económicas.
Desde mediados de enero, el mandatario estadounidense ha afirmado que su administración mantiene contactos con altos dirigentes cubanos, en un momento en que la isla atraviesa una de las crisis económicas y energéticas más profundas de las últimas décadas, agravada por restricciones petroleras que afectan su ya debilitada economía.



