EE.UU. e Israel lanzan ofensiva masiva contra Irán y Trump insta al pueblo a “tomar el control” de su país
Bombardeos sacuden Teherán y otras ciudades mientras Irán responde con misiles contra Israel y bases militares estadounidenses en el Golfo

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos — Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado una ofensiva militar de gran escala contra Irán, abriendo un nuevo y peligroso capítulo en la ya tensa relación entre Washington y Teherán. El presidente Donald Trump anunció el inicio de “operaciones de combate mayores” y exhortó directamente al pueblo iraní a levantarse contra el régimen islámico.
“Cuando terminemos, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Esta probablemente sea su única oportunidad en generaciones”, declaró Trump en un mensaje en video, en el que afirmó que durante años los iraníes pidieron ayuda a Estados Unidos sin recibir respuesta.
Los primeros bombardeos impactaron áreas cercanas a las oficinas del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, en Teherán. No quedó claro si el líder de 86 años se encontraba en el complejo al momento del ataque. Medios iraníes reportaron explosiones en distintas partes del país y columnas de humo elevándose sobre la capital.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu respaldó el mensaje de Washington y afirmó que la operación conjunta “creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos”
Horas después de los bombardeos, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó una primera oleada de misiles y drones contra Israel. Posteriormente, Teherán atacó instalaciones militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Qatar. Irak y los Emiratos Árabes Unidos cerraron su espacio aéreo ante el riesgo de nuevos impactos.
Según la agencia estatal iraní IRNA, 40 personas murieron en un ataque contra una escuela femenina en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgan. Otras 45 resultaron heridas. La Casa Blanca no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios sobre ese bombardeo.
Además, cuatro personas fallecieron tras el impacto de un misil iraní en la ciudad siria de Sweida, mientras que fragmentos de otro proyectil causaron una muerte en la capital emiratí.
La ofensiva se produce tras semanas de creciente tensión y el fracaso de una nueva ronda de negociaciones nucleares entre Washington y Teherán en Suiza y Omán. Trump aseguró que Irán continúa desarrollando su programa nuclear y busca ampliar su capacidad misilística.
“Han rechazado cada oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares, y no podemos soportarlo más”, sostuvo el mandatario, quien afirmó que el objetivo es “aniquilar” la capacidad naval iraní y desmantelar sus redes regionales.
La operación marca la segunda vez en ocho meses que la administración Trump utiliza fuerza militar directa contra la República Islámica, y ocurre apenas semanas después de una acción ordenada contra el presidente venezolano Nicolás Maduro.
Desde la Revolución Islámica de 1979, Irán ha sido uno de los principales adversarios de Estados Unidos en Medio Oriente. En los últimos meses, el régimen ha enfrentado crecientes protestas internas, con miles de muertos según organizaciones de derechos humanos.
Analistas advierten que el conflicto podría tener consecuencias económicas significativas, especialmente si Irán interfiere en el tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar en el mundo.
La ofensiva también ocurre en un contexto regional ya frágil tras la guerra iniciada por el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023 contra Israel, que debilitó la red de aliados iraníes en la región.
Mientras tanto, embajadas estadounidenses en Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Israel recomendaron a su personal y ciudadanos estadounidenses refugiarse hasta nuevo aviso.
La magnitud de los ataques y la rapidez de la respuesta iraní elevan el riesgo de una guerra regional de consecuencias imprevisibles, en un momento en que la estabilidad de Medio Oriente pende de un hilo.



