
WASHINGTON — El Partido Demócrata aprobó un nuevo calendario para las primarias presidenciales de 2028 que modifica de manera significativa el tradicional inicio de la contienda. Iowa dejará de ocupar el primer lugar y Carolina del Sur será el primer estado en votar, el 22 de enero de 2028, seguida por Nevada el 1 de febrero.
El nuevo calendario fue respaldado el sábado por el Comité Nacional Demócrata (DNC) durante una reunión en Texas y busca dar mayor protagonismo desde el comienzo del proceso a los votantes afroamericanos, latinos y sindicalizados.
Después de Carolina del Sur y Nevada, el calendario contempla a Nuevo Hampshire, Nuevo México, Michigan y Virginia como los siguientes estados de votación temprana durante febrero.
El presidente del DNC, Ken Martin, defendió el cambio al señalar que los aspirantes que quieran conquistar la Casa Blanca deberán demostrar desde el inicio que pueden hacer campaña ante comunidades diversas y en regiones con realidades económicas y sociales diferentes.
“Para ganar las elecciones generales, hay que estar probado en batalla”, sostuvo Martin, al destacar la importancia de que los candidatos hayan trabajado desde temprano para conseguir el respaldo de distintos sectores del país.
El nuevo orden coloca a Carolina del Sur en una posición estratégica. El estado cuenta con una importante población afroamericana dentro del electorado demócrata, un sector que ha tenido un papel decisivo en varias contiendas presidenciales recientes.
Barack Obama en 2008, Hillary Clinton en 2016 y Joe Biden en 2020 obtuvieron importantes victorias entre los votantes afroamericanos de Carolina del Sur, resultados que ayudaron a definir el rumbo de sus respectivas campañas.
La decisión del DNC busca, por tanto, que los aspirantes tengan que construir relaciones con los votantes afroamericanos antes de avanzar hacia las etapas posteriores de la nominación.
Nevada y Nuevo México también tendrán un papel temprano, lo que obligará a los candidatos a prestar atención desde el comienzo a los votantes latinos y a temas relacionados con la frontera, la minería, la agricultura y otras actividades económicas del oeste estadounidense.
Desde hace décadas, Iowa ocupa un lugar privilegiado en el calendario demócrata. Sin embargo, su electorado mayoritariamente blanco había generado cuestionamientos sobre si el estado representaba adecuadamente la diversidad del Partido Demócrata y del país.
Howard Dean, exgobernador de Vermont y antiguo presidente del DNC, consideró que el nuevo calendario refleja mejor la composición de Estados Unidos.
Los líderes demócratas sostienen que los estados seleccionados para la primera etapa ofrecen una combinación más amplia de comunidades y realidades electorales.
La decisión, sin embargo, provocó críticas en Iowa. Rita Hart, presidenta del Partido Demócrata de Iowa, advirtió que dejar al estado fuera de las primeras votaciones podría reducir la influencia de sus electores y generar una ventaja política para los republicanos, que se espera que mantengan a Iowa entre los primeros estados de su calendario.
El nuevo calendario también pone a los sindicatos en el centro de la batalla electoral.
Nevada cuenta con una poderosa fuerza sindical vinculada a la industria hotelera y de servicios de Las Vegas. Michigan mantiene una profunda relación con la industria automotriz y manufacturera, mientras que Virginia concentra una gran cantidad de trabajadores federales.
Los aspirantes presidenciales tendrán que buscar no solamente el respaldo formal de los sindicatos, sino también su capacidad para movilizar votantes y ayudar a difundir los mensajes de campaña.
El nuevo calendario también podría modificar las dinámicas entre el ala progresista y los sectores más moderados del Partido Demócrata.
Algunos estrategas consideran que los votantes de Carolina del Sur tienen características diferentes a las de los electores demócratas de estados del norte. Otros advierten que sería un error asumir que los votantes afroamericanos del sur son políticamente homogéneos.
Nina Smith, exasesora de Pete Buttigieg, sostuvo que los votantes afroamericanos de Carolina del Sur han respaldado históricamente a candidatos moderados en importantes contiendas, aunque también pueden tener posiciones progresistas en numerosos asuntos.
Con Carolina del Sur como primer estado y la posterior llegada de numerosos estados sureños durante el llamado Súper Martes, los candidatos progresistas podrían verse obligados a dedicar más tiempo a escuchar a las comunidades locales y adaptar sus mensajes a sus prioridades.
El nuevo esquema no se limita a decidir quién gana la nominación demócrata. También está diseñado con las elecciones generales en mente.
Cinco de los seis estados que participarán temprano —todos excepto Carolina del Sur— han sido competitivos en elecciones generales recientes. En conjunto, esos estados representan 43 votos del Colegio Electoral, una cifra que los estrategas consideran relevante en el camino hacia los 270 necesarios para ganar la Presidencia.
Además, la publicidad y la cobertura mediática pueden extenderse más allá de las fronteras estatales. Las campañas en Carolina del Sur, por ejemplo, pueden alcanzar mercados en Carolina del Norte y Georgia.
El nuevo calendario también podría facilitar la logística de las campañas. Los candidatos podrán combinar visitas a varios estados cercanos, actividades de recaudación de fondos y apariciones en medios nacionales durante un mismo viaje.
Para el Partido Demócrata, el objetivo final es utilizar el proceso de nominación como una prueba temprana de qué aspirantes pueden construir una coalición suficientemente amplia para competir por la Casa Blanca en noviembre de 2028.
La nueva estrategia representa uno de los cambios más importantes en el proceso de selección presidencial demócrata de los últimos años y anticipa una contienda en la que los votantes afroamericanos, latinos, sindicalizados y de estados políticamente competitivos tendrán un peso considerable desde las primeras semanas.


