Gobierno de EE. UU. inicia ofensiva para retirar la ciudadanía a 10 criminales naturalizados, incluido un cubano condenado por fraude millonario
El Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia iniciaron acciones judiciales contra ciudadanos naturalizados acusados de ocultar delitos graves, entre ellos abuso sexual infantil, narcotráfico, fraude millonario e inmigración fraudulenta, como parte de la mayor campaña de desnaturalización en la historia del país.

Washington, D.C. – El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) y el Departamento de Justicia (DOJ) anunciaron el inicio de un nuevo paquete de acciones judiciales para revocar la ciudadanía estadounidense a diez personas naturalizadas acusadas o condenadas por delitos graves, entre ellos abuso sexual de menores, fraude migratorio, fraude al sistema de salud y narcotráfico.
Las demandas fueron presentadas durante los últimos 30 días en diferentes tribunales federales como parte de lo que la administración del presidente Donald Trump ha descrito como el mayor esfuerzo de desnaturalización en la historia del país.
De acuerdo con la Ley de Inmigración y Nacionalidad, un ciudadano naturalizado puede perder su ciudadanía si se demuestra que la obtuvo de manera ilegal, ocultando información relevante o mediante declaraciones falsas durante el proceso de naturalización.
El secretario del DHS, Markwayne Mullin, afirmó que quienes cometen fraude para obtener la ciudadanía «pierden el derecho a conservarla» y aseguró que el gobierno utilizará todas las herramientas legales disponibles para retirar la ciudadanía a quienes engañaron al sistema migratorio.
Por su parte, el fiscal general interino Todd Blanche sostuvo que los diez acusados «mintieron para convertirse en ciudadanos estadounidenses» y que ninguno cumplía con el requisito legal de demostrar buena conducta moral para obtener la naturalización. Asimismo, el Departamento de Justicia adelantó que habrá más demandas de este tipo en los próximos meses.
Un cubano entre los acusados
Entre los casos figura el del ciudadano cubano Yoskmaikel Rodríguez Pérez, de 45 años, quien obtuvo la residencia permanente en 2004 y se naturalizó como ciudadano estadounidense en 2018.
Según la demanda federal, antes de convertirse en ciudadano operó una supuesta clínica médica desde la cual presentó reclamaciones fraudulentas a Medicare por más de 886,000 dólares. Las autoridades sostienen que ocultó esas actividades delictivas durante el proceso de naturalización y prestó falso testimonio bajo juramento ante funcionarios del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
Posteriormente, Rodríguez Pérez se declaró culpable de conspiración para cometer fraude al sistema de salud y fraude electrónico. El pasado 18 de junio de 2026, el gobierno presentó una demanda en el Distrito Sur de Florida para revocar su ciudadanía por haber ocultado información material y carecer del requisito de buena conducta moral exigido por la ley.
Delitos que incluyen abuso sexual y narcotráfico
Las otras nueve demandas involucran a ciudadanos naturalizados originarios de México, Pakistán, Perú y Polonia, acusados de delitos que incluyen abuso sexual de menores, fraude migratorio mediante identidades falsas, tráfico de cocaína, fraude fiscal y delitos sexuales cometidos antes o después de obtener la ciudadanía estadounidense.
Las autoridades federales señalaron que en todos los casos existen evidencias de que los acusados ocultaron antecedentes criminales, mintieron durante sus entrevistas de naturalización o cometieron delitos que legalmente les impedían acceder a la ciudadanía estadounidense.
Con estas acciones, el gobierno federal busca fortalecer los controles sobre el proceso de naturalización y enviar un mensaje de que quienes obtuvieron la ciudadanía mediante fraude o engaño podrán perder ese privilegio y enfrentar posteriormente procedimientos de deportación, si así lo determina la ley



