Trump endurece los tribunales de inmigración y proclama el fin de la “era de la amnistía”
La Casa Blanca asegura una caída histórica en la concesión de asilo y un aumento récord de deportaciones bajo la nueva política migratoria

WASHINGTON — La Administración del presidente Donald J. Trump anunció este jueves una profunda reestructuración del sistema de tribunales de inmigración, asegurando que se ha puesto fin a lo que calificó como una “era de amnistía” y descontrol migratorio durante el mandato anterior.
En un comunicado oficial emitido por la Casa Blanca, el Gobierno sostiene que ha implementado “la reforma más agresiva y exitosa en la aplicación de la ley migratoria en la historia moderna”, con cambios que impactan directamente en el funcionamiento de los tribunales.
Según la Administración, uno de los pilares de esta transformación ha sido la sustitución de jueces considerados “activistas” por magistrados enfocados en la aplicación estricta de la ley. El objetivo, aseguran, es acelerar los procesos y limitar la concesión de asilo a casos que cumplan rigurosamente con los requisitos legales.
Las cifras presentadas reflejan un cambio drástico: la tasa de aprobación de asilo ha descendido al 7 %, una caída significativa frente a más del 50 % registrado durante el gobierno del expresidente Joe Biden.
Asimismo, el número de órdenes de expulsión ha aumentado considerablemente. Durante el año fiscal 2025, los tribunales de inmigración emitieron cerca de 500.000 órdenes de deportación, lo que representa un incremento del 57 % respecto al año anterior.
El Gobierno también afirma haber avanzado en la reducción del histórico retraso en los tribunales, resolviendo cientos de miles de casos acumulados y acelerando el ritmo de decisiones mensuales, lo que, según el comunicado, pone fin a años de demoras que permitían a inmigrantes permanecer en el país por largos periodos sin resolución.
En términos generales, la Casa Blanca asegura que más de tres millones de inmigrantes en situación irregular han abandonado Estados Unidos durante el segundo mandato de Trump, en lo que describe como la mayor reducción de la inmigración ilegal en la historia reciente del país.
El comunicado concluye destacando que se ha eliminado la política de “captura y liberación” y que, según el Ejecutivo, no se han producido liberaciones de inmigrantes en la frontera durante los últimos 11 meses consecutivos, marcando un giro contundente en la política migratoria estadounidense.



