Estados Unidos y Cuba en un punto crítico: La Isla rechaza diesel mientras Trump intensifica presión
La negativa del gobierno cubano a permitir la importación de combustible de emergencia agrava la crisis eléctrica y alimentaria en la isla, mientras Washington evalúa recortes en su embajada

WASHINGTON — La tensión entre Estados Unidos y Cuba escaló este viernes luego de que el gobierno cubano rechazara una solicitud de la Embajada estadounidense en La Habana para importar diesel destinado a los generadores de la misión diplomática, según dos funcionarios estadounidenses familiarizados con el asunto.
La negativa se produce en medio de la continua imposición de un bloqueo de combustible por parte de la administración Trump, que ha reducido el suministro de petróleo a la isla tras la destitución del líder venezolano, aliado clave de Cuba. La escasez de combustible ha llevado a apagones generalizados, suspensión de cirugías en hospitales, cancelación de clases universitarias y dificultades para conservar alimentos en los hogares de los 11 millones de cubanos.
El estancamiento coincide con la presión de Washington para que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, abandone el poder y libere presos políticos como parte de una supuesta transición hacia liberalización política y económica. La Casa Blanca y el Secretario de Estado Marco Rubio han manifestado que buscan expandir la influencia estadounidense en la isla, en un contexto que algunos comparan con la reciente salida forzada del presidente venezolano Nicolás Maduro.
Mientras tanto, organizaciones humanitarias han comenzado a enviar ayuda por vía aérea, incluyendo paneles solares, alimentos y medicinas, y Cuba se prepara para recibir un envío de petróleo ruso, su primer suministro en tres meses. El futuro del abastecimiento de combustible y la estabilidad diplomática entre ambos países continúa siendo incierto.



