EE.UU. despliega un segundo portaaviones en Medio Oriente y eleva la presión militar sobre Irán
La Casa Blanca refuerza su presencia naval con el envío del USS Gerald R. Ford mientras aumentan las tensiones regionales y se enfrían las negociaciones nucleares impulsadas por Donald Trump

WASHINGTON (AP) — Estados Unidos enviará un segundo portaaviones al Medio Oriente para reforzar su presencia militar en la región en medio de crecientes tensiones con Irán y de los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, según una fuente familiarizada con los planes citada bajo condición de anonimato.
El despliegue del USS Gerald R. Ford —considerado el portaaviones más grande del mundo— se sumará a la presencia ya existente del USS Abraham Lincoln y sus destructores con misiles guiados, actualmente operando en el mar Árabigo. La decisión incrementa significativamente el poder militar estadounidense en una zona marcada por la inestabilidad política y conflictos recientes.
De acuerdo con el informe inicial publicado por The New York Times, el envío del nuevo grupo de combate ocurre días después de que el presidente Donald Trump insinuara la posibilidad de nuevas conversaciones con Irán. Sin embargo, esas negociaciones no se concretaron, mientras funcionarios de seguridad iraníes visitaban Omán y Qatar para intercambiar mensajes con intermediarios estadounidenses.
Al mismo tiempo, países árabes del Golfo han advertido que cualquier ataque podría desencadenar un nuevo conflicto regional, en un Medio Oriente aún afectado por la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza.
En el plano interno, el gobierno iraní enfrenta una creciente presión tras las recientes protestas nacionales y la represión que dejó miles de muertos, mientras comienzan las ceremonias de luto a los 40 días de esos acontecimientos. Analistas consideran que esta situación podría influir en la postura de Teherán frente a eventuales negociaciones.
Hasta el momento, el Departamento de Defensa estadounidense no ha ofrecido comentarios oficiales sobre el despliegue, aunque expertos señalan que la presencia simultánea de dos portaaviones refleja una estrategia de disuasión destinada a aumentar la presión diplomática y militar sobre la República Islámica.
La situación sigue siendo dinámica y observadores internacionales advierten que cualquier escalada podría tener consecuencias significativas para la estabilidad regional y la seguridad global.



