EE.UU. denuncia “acoso” contra su representante en Cuba y amenaza con sanciones en medio de creciente tensión bilateral
Washington acusa a agentes del régimen cubano de hostigar al diplomático Mike Hammer mientras la crisis económica en la isla se agrava y los obispos piden aplazar visita al Vaticano

LA HABANA/WASHINGTON — El Gobierno de Estados Unidos denunció este jueves que su encargado de negocios en Cuba, Mike Hammer, ha sido víctima de “acoso” por parte de “agentes del régimen”, en un contexto marcado por el aumento de las tensiones diplomáticas y las restricciones económicas impuestas a la isla durante la administración de Donald Trump.
El subsecretario del Departamento de Estado, Christopher Landau, afirmó a través de su cuenta en la red social X que “pequeños grupos de agentes del régimen cubano han estado acosando” al representante estadounidense mientras ejercía sus funciones diplomáticas en La Habana. El funcionario advirtió además que Washington “sabe quiénes son” los presuntos responsables y que responderá con medidas, entre ellas sanciones de visado.
Landau —considerado el número dos del secretario de Estado Marco Rubio— recordó que las normas básicas del Derecho Internacional establecen que los diplomáticos deben poder desempeñar sus labores sin intimidaciones. Sin ofrecer detalles sobre la fecha o el lugar exacto del supuesto incidente, compartió un video en el que se escuchan gritos mientras Hammer se aproxima a un vehículo oficial.
En paralelo al incremento de las tensiones políticas, la situación socioeconómica en la isla continúa deteriorándose. La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba anunció que solicitó al Papa León XIV aplazar la visita “ad limina” prevista entre el 16 y el 20 de febrero de 2026, debido al “agravamiento de la situación socioeconómica del país”, que —según señalaron— genera inestabilidad e incertidumbre.
En un comunicado difundido el 12 de febrero, los prelados alertaron sobre el impacto de la crisis humanitaria que atraviesa Cuba, agravada por las nuevas restricciones estadounidenses que dificultan el suministro de combustible y otros recursos esenciales. Asimismo, advirtieron del riesgo de un eventual caos social que podría derivar en violencia.
El pontífice expresó recientemente su preocupación durante el rezo del Ángelus, en el que llamó a ambas naciones a promover un diálogo sincero y evitar acciones que incrementen el sufrimiento del pueblo cubano.
La controversia diplomática se produce en un momento delicado para las relaciones bilaterales y en medio de un escenario regional marcado por la incertidumbre económica y política en la isla.



