
Ciudad de México – La Central Intelligence Agency (CIA) de Estados Unidos proporcionó información clave sobre el paradero de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, que culminó con su muerte el domingo, informó un funcionario estadounidense al New York Times.
Oseguera Cervantes era el objetivo más importante del gobierno mexicano en su lucha contra los cárteles, y su eliminación busca demostrar ante la administración de Donald Trump el compromiso de México en la ofensiva contra el crimen organizado.
Según las autoridades mexicanas, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue rastreado a través de una de sus parejas sentimentales. El general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de Defensa de México, explicó que una unidad élite de inteligencia del Ejército participó en la localización. Además, Trevilla confirmó que se utilizó “información complementaria” proveniente de agencias estadounidenses.
Una fuente citada por el New York Times señaló que la CIA fue “instrumental” en remover a Oseguera Cervantes, tras un aumento en el intercambio de inteligencia y la presión de Estados Unidos para que México actuara. Bajo la presidencia de Joe Biden, la CIA inició vuelos encubiertos de drones sobre México para localizar laboratorios de fentanilo y líderes de cárteles; estas operaciones se ampliaron bajo la administración Trump, con el director de la CIA, John Ratcliffe, reclutando más informantes.
Un funcionario mexicano indicó que la cooperación evidenció la capacidad del gobierno para actuar de manera rápida y efectiva sobre la información proporcionada por Estados Unidos, justo cuando funcionarios estadounidenses impulsaban redadas conjuntas contra laboratorios y líderes criminales.
La operación ocurre un mes después de que el Comando Norte de Estados Unidos estableciera una fuerza de tarea para combatir a los cárteles, integrada por 300 militares y civiles, incluyendo miembros de agencias de inteligencia y cuerpos de seguridad estadounidenses.
El CJNG reaccionó con fuerza ante la muerte de su líder, dejando entrever que la guerra contra los carteles está lejos de concluir.



