Batalla legal sacude a la TV en EE.UU.: buscan frenar megafusión que podría concentrar el poder mediático
Organizaciones influyentes y un juez federal desafían la aprobación de la FCC al acuerdo entre Nexstar Media Group y TEGNA Inc., alertando sobre riesgos irreversibles para la competencia y el periodismo local

Una intensa disputa legal se desarrolla en Estados Unidos tras la presentación de recursos judiciales para bloquear la controvertida adquisición de estaciones de televisión de TEGNA Inc. por parte de Nexstar Media Group, un acuerdo que podría redefinir el panorama mediático nacional.
Dos influyentes organizaciones, National Religious Broadcasters y Zionist Organization of America, presentaron escritos amicus curiae ante la Corte de Apelaciones del Circuito de Washington D.C. en respaldo a Newsmax y otros demandantes. Su objetivo es frenar la aprobación otorgada el pasado 19 de marzo por la Federal Communications Commission (FCC), que permitió la transferencia de licencias de transmisión.
Los demandantes sostienen que la decisión viola la ley federal y acelera una peligrosa concentración en la industria televisiva. De concretarse la operación, Nexstar pasaría a controlar 260 estaciones en 44 estados, convirtiéndose en el mayor grupo de radiodifusión del país, con más emisoras que las cadenas tradicionales combinadas.
En el centro del conflicto se encuentra el límite legal del 39% de audiencia nacional, establecido por el Congreso en 2004 para evitar la concentración excesiva del mercado. Según los escritos presentados, la FCC carece de autoridad para modificar o eludir este tope, lo que —afirman— constituye una extralimitación administrativa.
La controversia también ha escalado en otros frentes judiciales. Este fin de semana, el juez federal Troy Nunley, del Distrito Este de California, emitió una orden de restricción temporal que detiene la integración de la fusión. La demanda fue presentada por DirecTV, que advierte sobre daños competitivos inmediatos e irreversibles.
El tribunal consideró que existen serias preocupaciones antimonopolio, señalando que la unión de las dos mayores cadenas de estaciones del país generaría una concentración de mercado sin precedentes. Además, advirtió que Nexstar podría adquirir un poder desmedido para imponer tarifas más altas a distribuidores, costos que terminarían trasladándose a los consumidores.
La decisión judicial también subraya riesgos para el interés público, como la reducción de la competencia en mercados locales, posibles recortes en salas de redacción y un debilitamiento del periodismo comunitario.
Organizaciones como National Religious Broadcasters han advertido que permitir la fusión durante el litigio podría provocar daños irreparables, ya que revertir el acuerdo sería extremadamente difícil una vez completado. Asimismo, alertan que la consolidación podría expulsar del mercado a medios independientes y religiosos.
Por su parte, la Zionist Organization of America enfatiza el impacto social de la concentración mediática, advirtiendo que podría reducir la cobertura de temas clave, desde asuntos locales hasta problemáticas internacionales.
Ambas organizaciones coinciden en que el límite del 39% no es una simple norma regulatoria, sino una salvaguarda legal diseñada para proteger la diversidad informativa y el pluralismo de voces en Estados Unidos.
Mientras tanto, el caso continúa en los tribunales federales, sin que aún se haya fijado fecha para los argumentos orales, en lo que podría convertirse en una decisión histórica sobre el futuro del control mediático en el país.



