La Corte Suprema abre la puerta a que consumidores de marihuana puedan poseer armas legalmente
Histórico fallo unánime limita el poder del gobierno federal para prohibir armas a usuarios habituales de cannabis que no sean considerados peligrosos

WASHINGTON, D.C. — En una decisión que podría tener amplias repercusiones sobre los derechos de armas y el consumo de cannabis en Estados Unidos, la Corte Suprema falló este jueves a favor de un residente de Texas que impugnó una ley federal que prohíbe poseer armas de fuego a quienes consumen drogas ilegales, incluida la marihuana.
El máximo tribunal decidió de manera unánime respaldar a Ali Danial Hemani, quien argumentó que la restricción federal viola la Segunda Enmienda de la Constitución, que protege el derecho de los ciudadanos a portar armas.
El juez Neil Gorsuch, autor de la opinión de la Corte, sostuvo que el gobierno no puede asumir automáticamente que millones de estadounidenses que consumen marihuana son personas peligrosas. Según explicó, la decisión limita el alcance del gobierno para retirar derechos de armas a consumidores de drogas que no representen una amenaza para la seguridad pública.
“Sea cual sea la opinión sobre estos cambios, el gobierno federal no solo los ha tolerado, sino que ha contribuido a impulsarlos”, escribió Gorsuch en referencia a la expansión de las leyes estatales que permiten el uso recreativo o medicinal del cannabis.
La sentencia representa una derrota para la administración del presidente Donald Trump, que defendió la constitucionalidad de la ley federal de 1968 diseñada originalmente para impedir que personas consideradas peligrosas tuvieran acceso a armas de fuego.
Hemani no enfrentaba cargos por otros delitos ni fue acusado de utilizar armas bajo los efectos de sustancias. Su abogado, Zachary Newland, afirmó que su cliente está agradecido de haber obtenido finalmente una resolución definitiva tras años de litigio.
La decisión no elimina todas las restricciones relacionadas con drogas y armas. La Corte aclaró que las autoridades todavía podrían procesar a personas adictas a sustancias ilegales o a quienes representen un peligro demostrable para la sociedad.
Asimismo, el fallo no modifica el estatus federal de la marihuana, que continúa siendo ilegal a nivel nacional, aunque su uso medicinal y recreativo está autorizado en numerosos estados.
El caso generó alianzas poco comunes entre organizaciones tradicionalmente enfrentadas. Tanto la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) como la Asociación Nacional del Rifle (NRA) respaldaron la demanda de Hemani, junto con grupos defensores de la legalización del cannabis.
La ACLU celebró la decisión y afirmó que la Corte envió un mensaje claro contra las restricciones basadas en “suposiciones categóricas e infundadas” sobre la peligrosidad de los consumidores de marihuana.
Por el contrario, organizaciones que se oponen a la legalización del cannabis advirtieron que la resolución podría tener consecuencias negativas para la salud y la seguridad pública.
El fallo es el más reciente de una serie de decisiones sobre armas de fuego emitidas por la Corte Suprema desde su histórico pronunciamiento de 2022 que amplió las protecciones de la Segunda Enmienda.
En los últimos años, los magistrados han respaldado algunas regulaciones relacionadas con violencia doméstica y armas fantasma, pero también han anulado restricciones como la prohibición federal de los llamados “bump stocks”, dispositivos que aumentan la velocidad de disparo de ciertas armas.
La decisión del jueves podría abrir la puerta a nuevos desafíos legales contra otras restricciones federales vinculadas al consumo de marihuana y la posesión de armas, un tema que sigue generando intensos debates en todo el país.



