Irán rechaza plan de alto el fuego de EE.UU. y escala la guerra con ataques a Israel y el Golfo
Bombardeos en Teherán, fuego en aeropuerto de Kuwait y despliegue militar estadounidense agravan un conflicto que sacude los mercados energéticos mundiales

WASGINGTON, D. C. – Irán rechazó este miércoles una propuesta de alto el fuego impulsada por Estados Unidos y respondió con una nueva ola de ataques contra Israel y países árabes del Golfo, en una escalada que intensifica el conflicto regional y eleva los temores de una crisis energética global.
Entre los ataques más impactantes se encuentra un bombardeo que provocó un enorme incendio en el aeropuerto internacional de Kuwait, tras el impacto de un dron en un tanque de combustible. Al mismo tiempo, las sirenas antimisiles sonaron repetidamente en territorio israelí, mientras el grupo militante Hezbollah continuó lanzando cohetes desde Líbano.
La negativa iraní se produce luego de que mediadores, incluidos funcionarios de Pakistán y Egipto, presentaran una propuesta estadounidense de 15 puntos que incluía alivio de sanciones, restricciones al programa nuclear iraní y la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Sin embargo, Teherán dejó claro que solo pondrá fin a la guerra bajo sus propias condiciones, entre ellas el cese total de ataques en su contra, garantías de no agresión futura, reparaciones de guerra y el reconocimiento internacional de su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz.
En paralelo, Israel intensificó sus operaciones militares con múltiples bombardeos sobre la capital iraní, Teherán, incluyendo ataques a instalaciones estratégicas como un centro de desarrollo submarino en Isfahán. Residentes reportaron jornadas de intensos bombardeos que los obligan a permanecer refugiados en sus hogares.
El conflicto también ha provocado una rápida militarización por parte de Washington. El Pentágono prepara el envío de al menos 1.000 soldados de la 82nd Airborne Division, junto con unos 5.000 marines adicionales y miles de efectivos navales, reforzando su presencia en la región.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump aseguró que continúan las negociaciones, en las que participan figuras como Steve Witkoff, Jared Kushner, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance. No obstante, persisten dudas sobre quién tiene autoridad en Irán para negociar, en medio de ataques dirigidos contra su liderazgo.
Las consecuencias económicas ya son evidentes. Los ataques a la infraestructura energética y las restricciones en el Estrecho de Ormuz han disparado los precios del petróleo, que llegaron a rozar los 120 dólares por barril antes de retroceder ante rumores de negociación. Aun así, el crudo sigue un 35% por encima de los niveles previos al conflicto.
El saldo humano también es devastador. Más de 1.500 personas han muerto en Irán, mientras que en Israel se reportan al menos 20 fallecidos. A esto se suman bajas en Líbano, Irak y entre fuerzas estadounidenses, en un conflicto que amenaza con extenderse aún más.
Con ataques en múltiples frentes, mercados volátiles y negociaciones inciertas, la posibilidad de un acuerdo de paz parece lejana, mientras el mundo observa con creciente preocupación una guerra que podría redefinir el equilibrio geopolítico y energético global.



