EEUU difunde imágenes de la incautación de un petrolero iraní frente a Venezuela por presunto financiamiento al terrorismo
La operación fue ejecutada en aguas internacionales con participación de la Guardia Costera, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional; la Casa Blanca la calificó como la mayor incautación de un petrolero en la historia del país.

MIAMI — Estados Unidos difundió este miércoles imágenes del operativo que permitió la incautación de un buque petrolero iraní frente a las costas de Venezuela, en el marco de una acción conjunta de la Guardia Costera, el FBI, Homeland Security Investigations (HSI por sus siglas en inglés) y con apoyo del Departamento de Defensa, según confirmó la fiscal general Pamela Bondi a través de sus redes oficiales.
El buque, que se encontraba bajo sanciones estadounidenses desde hacía varios años, era utilizado para transportar crudo venezolano e iraní, presuntamente destinado a financiar organizaciones que Washington cataloga como terroristas. La confiscación se produjo tras la ejecución de una orden de embargo en aguas internacionales, como parte de la estrategia estadounidense para desmantelar redes internacionales de financiamiento ilícito.
“El operativo se realizó de manera segura y forma parte de una investigación en curso para frenar el tráfico de hidrocarburos sujetos a sanciones”, señaló Bondi, quien afirmó que las autoridades continúan trabajando con el Departamento de Seguridad Nacional para identificar a los responsables de la red logística.
El presidente Donald Trump adelantó la operación durante una reunión con la prensa en la Casa Blanca, donde calificó la acción como la incautación del “petrolero más grande jamás confiscado” por Estados Unidos cerca de Venezuela. El mandatario aseguró que esta intervención forma parte de un despliegue militar más amplio en el mar Caribe, enfocado en combatir el narcotráfico y el contrabando internacional de crudo.
Según fuentes citadas por la agencia Bloomberg, el buque formaba parte de una red de “petrolero fantasma” que opera cambiando de nombre y manipulando sus sistemas de rastreo para evadir sanciones, realizando transferencias de crudo en alta mar mediante empresas de fachada e intermediarios.
Durante la administración Trump, la Casa Blanca incrementó la presión diplomática, económica y militar contra el régimen de Nicolás Maduro, con el objetivo de aislar financieramente al gobierno venezolano y cortar los flujos de recursos asociados al comercio de petróleo sancionado.
Las autoridades estadounidenses no han revelado detalles sobre el destino de la tripulación ni el lugar al que fue trasladada la carga incautada. Mientras tanto, el embargo estadounidense continúa impactando las exportaciones de PDVSA, que opera con ventas limitadas a ciertos mercados y con descuentos significativos debido a las restricciones internacionales.



