EE.UU. destruye cinco petroleros iraníes y Teherán responde con misiles, crece el riesgo de una escalada regional
Jordania asegura que interceptó 18 misiles balísticos dirigidos contra su territorio, mientras Washington y Teherán intensifican sus ataques en torno al estratégico estrecho de Ormuz.

WASHINGTON — La confrontación militar entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse este martes después de que las fuerzas estadounidenses destruyeran cinco petroleros iraníes en represalia por nuevos ataques con misiles contra un buque de guerra estadounidense, mientras Teherán respondió lanzando misiles contra objetivos estadounidenses en Jordania.
El intercambio de ataques representa una nueva escalada en una guerra que lleva más de seis meses y amenaza con extenderse a otros países de la región, al tiempo que aumenta la presión sobre el mercado internacional del petróleo
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las fuerzas estadounidenses destruyeron cinco buques petroleros iraníes después de que la Guardia Revolucionaria intentara atacar con misiles balísticos a un buque de la Armada estadounidense en dos ocasiones durante los dos días anteriores.
Según CENTCOM, los cinco barcos fueron el Kivik, Charminar, Horizon 1, Riesco y Derya. Cuatro fueron atacados en el golfo de Omán, mientras que el Derya se encontraba cerca de la isla de Kharg, en el estrecho de Ormuz.
El ejército estadounidense aseguró que las tripulaciones recibieron instrucciones para abandonar los barcos antes de los ataques y que ningún militar estadounidense resultó herido.
Los ataques se produjeron apenas tres días después de que Estados Unidos destruyera otros tres petroleros iraníes tras un intento de las fuerzas iraníes de atacar un portaaviones y un destructor estadounidenses con misiles balísticos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Washington continuará respondiendo a los ataques iraníes contra sus fuerzas navales.
Horas después de los ataques estadounidenses, Irán lanzó misiles contra objetivos estadounidenses en Jordania, según los medios estatales iraníes.
Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron 18 misiles balísticos dirigidos hacia territorio jordano. Otros dos misiles cayeron en zonas despobladas.
Hasta el momento no se habían reportado víctimas.
Jordania es un importante aliado de Estados Unidos y alberga fuerzas militares estadounidenses, por lo que sus instalaciones militares se han convertido en objetivos recurrentes de los ataques iraníes. El Comando Central estadounidense dijo que no disponía de información adicional sobre el ataque.
La confrontación tiene como uno de sus principales escenarios el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de petróleo.
Antes de la guerra, aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial transitaba por esta vía. La creciente tensión militar ha reducido drásticamente el tráfico y ha provocado fuertes movimientos en los mercados energéticos.
Irán ha amenazado además con establecer una nueva zona de exclusión cerca del estrecho para los barcos que intenten atravesarlo, mientras Estados Unidos mantiene operaciones para permitir el tránsito limitado de determinados buques por una ruta frente a las costas de Omán.
La nueva escalada ya está teniendo consecuencias económicas.
El precio del crudo Brent superó los 100 dólares por barril este miércoles, después de haber llegado el martes hasta aproximadamente 99,46 dólares. El aumento del petróleo está repercutiendo en los mercados financieros y genera nuevas preocupaciones sobre la inflación y el costo del combustible.
Los mercados bursátiles estadounidenses también registraron pérdidas el martes, mientras los inversionistas evaluaban las consecuencias de la creciente interrupción del suministro energético.
La ofensiva militar se produjo simultáneamente con nuevas medidas económicas de la administración del presidente Donald Trump.
El Departamento del Tesoro impuso sanciones contra más de dos docenas de aerolíneas comerciales y privadas y proveedores extranjeros de servicios de carga vinculados al sector aeronáutico iraní.
Washington sostiene que estas empresas forman parte de redes utilizadas por Teherán para transportar armas, personal y recursos. Las nuevas sanciones buscan reducir aún más los vínculos financieros internacionales de Irán.
La cadena de represalias no se limita a Estados Unidos e Irán.
En las últimas horas también se intensificaron los enfrentamientos relacionados con los hutíes en Yemen y Arabia Saudita. Ataques atribuidos a los hutíes provocaron incendios en instalaciones petroleras sauditas y dejaron al menos 73 personas heridas, aumentando las preocupaciones sobre la seguridad de otra ruta marítima estratégica: el estrecho de Bab al-Mandeb.
Analistas advierten que la combinación de ataques contra buques, instalaciones petroleras y bases militares puede aumentar el riesgo de una expansión del conflicto.
Danny Citrinowicz, experto en Irán del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, advirtió que la dinámica de ataques y represalias puede generar una escalada cada vez más difícil de controlar y provocar nuevas consecuencias para la economía mundial.
La situación deja nuevamente al estrecho de Ormuz como uno de los principales puntos de tensión del conflicto: una confrontación inicialmente centrada en Estados Unidos e Irán amenaza ahora con afectar directamente el comercio marítimo, los precios de la energía y la seguridad de varios países aliados de Washington en Medio Oriente.
Fuente: Associated Press — cobertura sobre los ataques entre Estados Unidos e Irán



