EE. UU. convoca cumbre mundial para enfrentar el resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda
El Departamento de Estado, encabezado por el secretario Marco Rubio, reúne a gobiernos de América, Europa y Asia para fortalecer la cooperación internacional frente al aumento de ataques atribuidos a grupos radicales.

WASHINGTON. El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este jueves la celebración de una reunión ministerial internacional para abordar el resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda, una amenaza que la administración del presidente Donald Trump considera cada vez más significativa a nivel transnacional.
La iniciativa, liderada por el secretario de Estado, Marco Rubio, reúne a representantes de gobiernos del hemisferio occidental, Europa y Asia con el objetivo de ampliar la coordinación internacional, fortalecer el intercambio de información y mejorar los mecanismos de cooperación entre las agencias de seguridad y las fuerzas del orden.
Según el Departamento de Estado, el terrorismo político de extrema izquierda ha mostrado un incremento sostenido durante la última década, con ataques dirigidos contra ciudadanos, funcionarios públicos, agentes policiales, empresas privadas e infraestructura crítica.
La dependencia afirmó que, históricamente, entre 1970 y 1980, los grupos terroristas de extrema izquierda fueron responsables del 93% de los atentados terroristas y del 58% de las muertes relacionadas con terrorismo en los países occidentales.
Asimismo, indicó que desde 2016 los complots y ataques atribuidos a este tipo de organizaciones han aumentado de manera considerable tanto en Estados Unidos como en Europa, con una tendencia creciente hacia la violencia contra personas.
De acuerdo con los datos divulgados por el Departamento de Estado, en Estados Unidos, durante 2025, actores de extrema izquierda fueron responsables del 63% de todos los ataques o complots registrados contra el gobierno, además de tres de las cuatro muertes relacionadas con este tipo de violencia ocurridas ese año.
En el caso de la Unión Europea, el informe señala que en 2024 se registraron 21 ataques atribuidos a grupos terroristas de extrema izquierda y anarquistas, una cifra cercana a los 24 atentados cometidos por organizaciones yihadistas durante el mismo período. En 2025, de los 45 ataques terroristas reportados en Europa, doce fueron atribuidos a grupos de extrema izquierda o anarquistas.
El Departamento de Estado también aseguró que durante los últimos tres años Europa ha experimentado un número récord de ataques contra redes ferroviarias, infraestructura crítica y empresas privadas, causando pérdidas económicas de millones de euros, con la mayoría de estos incidentes atribuidos a organizaciones de extrema izquierda y movimientos anarquistas.
Medidas adoptadas por Washington
Como parte de su estrategia antiterrorista, el gobierno estadounidense recordó que ya ha designado a cuatro grupos violentos de extrema izquierda como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT), mientras evalúa nuevas designaciones.
Además, en diciembre de 2025, el Departamento de Estado anunció recompensas de hasta 10 millones de dólares por información que permita desmantelar los mecanismos de financiamiento de estas organizaciones mediante el programa Rewards for Justice.
La agencia también destacó que ha intensificado la cooperación diplomática con gobiernos aliados, cuyos informes reflejan un aumento de actividades relacionadas con terrorismo de extrema izquierda, incluyendo ataques contra funcionarios públicos, sabotajes económicos, atentados contra infraestructura crítica y el uso de artefactos explosivos e incendiarios improvisados.
En mayo de 2026, Washington organizó además el primer Taller Internacional de Aplicación de la Ley contra el Terrorismo, donde especialistas estadounidenses y extranjeros intercambiaron evaluaciones de amenazas y mejores prácticas operativas.
Cooperación internacional
El Departamento de Estado indicó que la administración estadounidense continuará trabajando con gobiernos aliados para restringir los desplazamientos internacionales de presuntos terroristas, fortalecer el intercambio de inteligencia y ampliar la cooperación entre las agencias encargadas de hacer cumplir la ley con el propósito de enfrentar lo que considera una creciente amenaza del terrorismo político de extrema izquierda a nivel global.



