Estados Unidos bombardea 140 objetivos en Irán y el conflicto se expande por el Golfo Pérsico
Teherán responde con ataques contra Bahréin, Kuwait, Catar y Omán tras la ofensiva estadounidense; la crisis en el Estrecho de Ormuz pone al borde del colapso las negociaciones de paz.

DUBÁI — La guerra entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse este domingo con una de las mayores ofensivas militares desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero. Washington lanzó ataques contra unos 140 objetivos militares iraníes en respuesta al ataque de Teherán contra un buque portacontenedores en el Estrecho de Ormuz, mientras la República Islámica respondió con una serie de ataques con misiles y drones contra varios países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación tuvo como objetivo plataformas de lanzamiento de misiles y drones, depósitos de municiones, equipos de comunicaciones e infraestructura militar utilizada para amenazar la navegación comercial en el estratégico Estrecho de Ormuz.
«Irán tomó una mala decisión. Ahora paga las consecuencias», escribió el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, en sus redes sociales tras la operación.
Las autoridades iraníes confirmaron que un oficial de la Marina murió durante los bombardeos y aseguraron que la respuesta militar tenía como objetivo países que permiten la presencia de fuerzas estadounidenses en la región.
Misiles alcanzan varios países del Golfo
Las alarmas antiaéreas sonaron durante la madrugada en Catar, Bahréin, Kuwait y Omán.
Las Fuerzas Armadas cataríes informaron que interceptaron varios misiles iraníes, aunque fragmentos de los proyectiles dejaron al menos tres personas heridas, entre ellas un menor de edad.
En Bahréin, sede de la Quinta Flota de la Marina estadounidense, también fueron activados los sistemas de defensa aérea para interceptar ataques. Kuwait confirmó igualmente la destrucción de proyectiles antes de que impactaran su territorio.
En Omán, drones iraníes atacaron instalaciones cercanas al Estrecho de Ormuz, lo que llevó al gobierno a emitir órdenes de confinamiento para los residentes de la zona y convocar al embajador iraní para presentar una protesta diplomática.
Asimismo, tres misiles iraníes impactaron en territorio jordano, causando daños menores sin dejar víctimas.
Ataque a un buque agrava la crisis marítima
La nueva escalada comenzó después de que un buque portacontenedores con bandera de Chipre fuera atacado por fuerzas iraníes mientras navegaba por el Estrecho de Ormuz.
Según el Comando Central estadounidense, la embarcación sufrió graves daños en la sala de máquinas, se incendió y su tripulación tuvo que abandonarla. Uno de los marinos permanece desaparecido.
El Gobierno de India confirmó que todos los tripulantes eran ciudadanos indios y anunció una operación conjunta de búsqueda y rescate con Omán. Nueva Delhi condenó el ataque y reiteró su llamado a garantizar la libre navegación por una de las rutas marítimas más importantes del planeta.
El Estrecho de Ormuz, epicentro del conflicto
El Estrecho de Ormuz continúa siendo el principal punto de fricción entre Washington y Teherán.
Antes del inicio de la guerra, aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural comercializados en el mundo transitaban por este corredor marítimo. Aunque los precios internacionales del crudo han disminuido desde los máximos alcanzados durante el conflicto, el control del estrecho sigue siendo un elemento clave en las negociaciones.
Las autoridades iraníes reiteraron este domingo que el paso marítimo permanecerá cerrado «hasta nuevo aviso» y advirtieron que podrían atacar «más bases enemigas en la región» si continúan las operaciones militares estadounidenses.
La Guardia Revolucionaria sostuvo que varios buques ignoraron las rutas autorizadas por Irán y aseguró que uno de ellos fue detenido tras recibir lo que describió como un «disparo de advertencia».
Las negociaciones de paz, en peligro
Estados Unidos e Irán habían acordado un alto el fuego provisional el pasado 17 de junio con un plazo de 60 días para negociar el fin definitivo de la guerra.
Sin embargo, la violencia registrada durante la última semana ha puesto ese proceso al borde del fracaso. Washington ha realizado tres rondas de bombardeos contra objetivos iraníes en respuesta a los ataques contra embarcaciones comerciales que cruzan el Estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, mediadores internacionales como Pakistán, Catar y Egipto continúan intentando mantener vivo el diálogo entre ambas partes.
Las conversaciones también se han centrado en el futuro del Estrecho de Ormuz. Aunque Irán y Omán sostuvieron nuevas reuniones diplomáticas el sábado, no hubo compromisos públicos de Teherán para garantizar el libre tránsito marítimo, una de las principales exigencias de la administración del presidente Donald Trump.
En medio de la creciente tensión, el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, reapareció con un mensaje televisado en el que prometió vengar la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido durante los ataques que marcaron el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.
La combinación de nuevos bombardeos, represalias regionales y el cierre del Estrecho de Ormuz incrementa el riesgo de una expansión del conflicto en Medio Oriente y mantiene en suspenso cualquier posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz duradero.



